CANCÚN

Carta del presidente de Tarbut Cancún



CANCÚN
México

JOSÉ ANTONIO SÁNCHEZ VILCHIS

Shalom a todos mis queridos hermanos y amigos de Tarbut sefarad. Siempre supe que ese encuentro en que “coincidimos” en Israel, mi ahora hermano y amigo Mario Saban tendría implicaciones mayores en un futuro, en especial después de aquella desvelada en que casi nos amaneció nada menos que en Nazaret, después de una larga platica acerca del tema que nos apasiona en común: Las raíces judías del cristianismo…

Es para mí un honor ser parte de lo que considero no es solo una institución cultural más que pretende la difusión de la cultura del pueblo judío.

Sino un instrumento para el cumplimiento de las palabras de los profetas del Tanak, en especial el profeta Abdías quien dijo literalmente en relación a los judíos que fueron llevados cautivos de Jerusalén a Sefarad (España), (y por ende después a América):

20 Y los cautivos de este ejército de los hijos de Israel poseerán lo de los cananeos hasta Sarepta; y los cautivos de Jerusalén que están en Sefarad poseerán las ciudades del Neguev. (Abdias 20)

En los últimos años he podido ver el impresionante crecimiento en el interés en especial de personas de origen hispano hacia sus raíces judías, ¿Sera que esto tiene relación con la profecía de Abdías citada arriba? Si es así, entonces el desierto del Neguev tiene un gran futuro…

Independientemente de eso, creo que el mundo entero tiene una gran deuda ante el legado cultural, científico, filosófico y religioso del pueblo judío, en especial las naciones cristianas, que heredaron sus principios y valores de fe a través de su líder principal, quien fue llamado: “El rey de los judíos” Yeshua ben Yosef, (Jesucristo), quien dijera:

“La salvación viene de los judíos”… (Lucas 4:22)

Para alguien como un servidor que tuvo que recorrer un largo camino hasta que llego el punto de expresar las palabras que pasarían a la historia de una famosa moabita llamada Rut:

No me ruegues que te deje, y me aparte de ti; porque a dondequiera que tú fueres, iré yo, y dondequiera que vivieres, viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios. (Rut 1:16)

Creo que si puedo hacer lo mismo, sembrando mi vida para contribuir a que Tarbut Sefarad por lo menos logre la mitad del acto de fe y amor al prójimo de la moabita Rut, llevando el conocimiento a las multitudes de que el pueblo judío no tiene porque seguir llevando el oprobio y persecución de siglos de ignorancia y prejuicios, entonces habremos logrado el gran objetivo de la reconciliación y el perdón tan necesarios para que la humanidad avance a un nuevo milenio de paz y esperanza donde se cumplan literalmente las palabras del profeta judío Isaías, cuya esperanza es la esperanza de todas las naciones:

3Vendrán muchos pueblos, y dirán: Venid, subamos al monte del SEÑOR,
a la casa del Dios de Jacob; para que nos enseñe acerca de sus caminos,  y andemos en sus sendas.

Porque de Sion saldrá la ley,
y de Jerusalén la palabra del SEÑOR.

4Juzgará entre las naciones, y hará decisiones por muchos pueblos.
Forjarán sus espadas en rejas de arado, y sus lanzas en podaderas.
No alzará espada nación contra nación,

ni se adiestrarán más para la guerra.

(Isa 2:3-4).

Desde Cancún, este hermoso paraíso en el Caribe Mexicano estamos para servirles y para difundir este mensaje de reconciliación y esperanza.

José Antonio Sánchez Vilchis
1 diciembre 2010

contacto: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.