CIUDAD REAL

Carta de la presidenta de Tarbut Ciudad Real

 HELENA BARQUILLA
 Estimados amigos:

Es para mi un honor inconmensurable unirme a esta red de amigos de la cultura sefardí. Cuando Mario Sabán me hizo la propuesta, esta circunstancia añadió un nuevo sabor a mi vida.

Llevo años explorando diferentes aspectos de la existencia humana y gran parte de lo que he aprendido se lo debo al pueblo judío. Soy una ferviente admiradora de ellos y mi cariño, más los conozco, más crece día a día. Es a través de mis viajes por el mundo que he tenido la oportunidad de este encuentro con judíos de diferentes nacionalidades, los cuales me han abierto las puertas de sus hogares y sus corazones.


De ellos he aprendido infinidad de fundamentos valiosísimos de nuestra humanidad, a amar la cultura, a sanar el cuerpo, a cultivar la mente, a abrir el corazón, a explorar el espíritu y conocer el verdadero significado de palabras como: comunidad y fe.

Si hiciésemos un recuento de los aportes del pueblo judío al mundo, no habría fin.

Llevo la mitad de mi vida fuera de España, primero por exigencia de mi trabajo como modelo, posteriormente elegí viajar por el mundo para conocer diferentes realidades culturales. De ahí me licencié en Antropología y me formé en varias disciplinas de autoconocimiento. Muchos de mis guías y maestros en estas últimas áreas han sido judíos.

He de reconocer que mi conocimiento histórico sobre el pueblo sefardí es escaso. El tiempo que viví en España no recibí mucha información sobre ellos, o muy escasa. Con el tiempo he ido descubriendo que fueron pilares de la cultura en este lugar geográfico al que llaman Sefarad y que, en sus corazones, ha sido y sigue siendo su hogar. Al igual que voy tomando conciencia de que es posible tenga ascendencia sefardí, me doy cuenta que ha llegado el fin de la ocultación de verdades sagradas, que hoy el pasado se abre camino en el presente para ofrecer el lugar que corresponde a nuestros hermanos sefardíes en su Sefarad querida.

Es mi deseo, ahora que he regresado a la tierra que me vio nacer, que yo y mis compañeros de Tarbut Ciudad Real seamos una buena herramienta de la vida para que el espíritu y la cultura sefardí se abra camino a través de nosotros y llegue a las gentes de nuestra ciudad, y mas allá.

Muchas gracias,

Helena Barquilla
28 de julio 2009