COMILLAS

Carta de la presidenta de Tarbut Comillas


COMILLAS
Cantabria

ELVIRA GUTIÉRREZ MANRIQUE

Los ancianos siempre dicen que esta vida se hace corta pero, en verdad, es tan larga que te da tiempo a equivocarte, a acertar, a reparar o a descubrir. Descubrir, día a día, que tu alma es judía, que siempre has estado vinculada al pueblo de Israel, a veces de una manera mas confusa, sobre todo en la niñez cuando todavía no sabes ni quien eres ni cómo quieres ser, pero a lo largo de los años se va aclarando. Vas palpando que existe una conexión especial entre el judaísmo y uno que no entiende de razones o argumentos lógicos. Lo notas tanto que parece que está dentro de tu piel, corriendo por tus venas ese sentimiento que no sabes de donde viene ni con qué pretexto, solo conoces que cada instante es más fuerte, porque cuanto más aprendes más quieres aprender sabiendo que es el camino correcto, como si hubieras estado destinada a seguirlo durante toda tu vida. Esta es mi historia y puede que sea la historia de alguno de vosotros, ¿judíos por elección?, yo no he elegido, yo lo he sentido, durante tanto tiempo que no puedo recordar un momento de mi vida sin sentir dicha conexión de una forma u otra, yo no escogí ser judía como quien escoge un vestido, sino que trato de ser lo sé que debo ser, lo que sentía y siento ser desde siempre.

Todo el mundo sabe que a veces las cosas más preciadas están escondidas, así pasa con la cultura judía en el país. Como si de un diamante se tratase, la cultura judía se encuentra en una gran cueva, entre las rocas, esperando a que algún pícaro niño lo encuentre, lo pula y le saque todo el brillo que por el pasado y no por iniciativa propia le ha sido arrebatado.

Ese niño es Tarbut Sefarad. Esta ilusionada asociación es la encargada de una gran tarea: dar el resplandor que la cultura judía debería tener de acuerdo con el tiempo pasado, en consonancia con la herencia tanto cultural como espiritual y aún más, de acuerdo con el tiempo en el cual hubo un anti judaísmo sin precedente alguno. Por todo ello, España, en la actualidad, tiene que mostrar que ha acabado con esto o por lo menos intentándolo.

Mi papel en esta asociación, al igual que el de todos mis compañeros de los diferentes pueblos y ciudades de España y del mundo, es buscar la forma de que la cultura judía deje de ser la gran desconocida. Por ello quiero dar las gracias a todos y cada uno que trate de acercar la música, literatura o arquitectura judía a los demás, y en especial quiero agradecer a Mario Sabán que me propusiera ser presidente de Comillas (Cantabria) un pueblo humilde aunque encantador. En Cantabria hay mucho trabajo por hacer con respecto a la difusión de la cultura judía, es un reto difícil y a su vez, es el motor por el cual estamos unidos dispuestos a luchar.

Shalom,

Elvira Gutiérrez Manrique
Diciembre de 2011

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