| ANTON MARIA SALVAT LLAURADOR |
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Tengo 50 años, trabajo en el sector financiero y desde junio de 2007 ocupo la alcaldía de mi pueblo, L'Aleixar. Quiero dirigir mi más sincero agradecimiento al Sr. Mario Saban, quien me ha ofrecido (a propuesta de los amigos Francesc Valls y Miraculosa Miró) la oportunidad de hacer que TARBUT SEFARAD esté presente en mi pueblo, en el que convivimos un poco más de 750 personas; es pues una población pequeña.
Soy amigo de Israel desde hace poco, un par de años, más o menos. Y fue justamente al acceder a la alcaldía, que el amigo de infancia, Pere Oliver, de Reus, entre otros, me introdujeron en esta pasión, al tiempo que empezamos a trabajar el tema de la recuperación de la memoria de la presencia judía en nuestro pueblo. |
Exactamente hay documentada la existencia de 40 familias, en 5 volúmenes de Libri Iudeorum, guardados en el Archivo Diocesano de Tarragona, fechados durante la primera mitad del siglo XIV y que esperan ser restaurados y digitalizados.
Dada mi ignorancia sobre el tema, he procurado documentarme a través de todo el material que he podido absorber y por encima de todo destaco: La tierra más disputada, del profesor Joan B. Culla. Una obra que considero imprescindible para tener una buena base de conocimiento y construir un criterio propio, alejado de la manipulación burda y inculta que nos muestran la mayoría de medios de comunicación de nuestro entorno.
Así pues, defenderé siempre la cultura judía y la existencia del estado de Israel por todos los medios a mi alcance. He viajado a Israel en un par de ocasiones y siempre he venido con la sensación de que los israelíes y su gobierno son los únicos que defienden la democracia y la dignidad humana, en medio de un entorno totalitario y poco evolucionado. Todos los demócratas debemos entender que nuestra casa empieza en el desierto del Neguev o al lado de cualquiera de las ciudades israelíes que reciben los atentados terroristas. Una casa, entendida en el sentido amplio del término, que prima valorar la tolerancia, el respeto por la vida humana y defensa de los valores occidentales y de libertad.
Pienso que recordar el pasado ayuda a consolidar el presente y hace que ganemos el futuro. Desde nuestro pequeño pueblo, trabajaré humildemente, con convicción y tenacidad para hacer realidad aquella verdad tan contundente: una pequeña luz, rompe una gran oscuridad.
Anton Maria Salvat Llaurador 27 agosto de 2009 |