LOS ÁNGELES

Carta de la presidenta de Tarbut Los Ángeles

Por Lorena Guez Gallego.

Es increíble y emocionante vivir en una ciudad como Los Ángeles y poder escuchar, junto con el inglés y el yiddish, el sonido del español o incluso del ladino entre su enorme población de 600.000 judíos. El barrio judío de Pico, donde resido, tiene un encanto especial debido al aroma de la comida sefardí de sus restaurantes, las numerosas sinagogas y los judíos observantes con sus vestimentas tradicionales. Desde aquí, me encanta imaginarme cómo sería la vida en las juderías de la Sefarad del siglo XII. Me pregunto si sospechaban que su forma de vida sería un día destruida brutalmente por la Inquisición.

Aunque ha existido un paréntesis de 500 años, la vida judía no ha desaparecido de nuestra tierra. Los anusim quieren volver al judaísmo, y los judíos expulsados ahora regresan de su diáspora.

Yo soy una de estas personas que se mantiene fiel a la religión y cultura de sus antepasados. Desde muy joven he tenido la misión de estudiar a fondo la religión y la historia judía. Eso me trajo a Estados Unidos hace casi dos décadas. Desde entonces he recibido una licenciatura en filología y en historia judía y un máster en literatura peninsular. Continúo investigando todo lo relacionado con la historia y la literatura sefardí. Actualmente soy profesora de lengua en una universidad de Los Ángeles, aunque mi objetivo para el futuro es dedicarme a los estudios sefardíes.

Durante estos años he ido observando que España va recuperando poco a poco su cultura hebrea gracias al alma judía de los anusim y a la fuerza de otros judíos que van llegando.

España todavía es nuestra querida Sefarad, y tengo la ilusión y la esperanza de que algún día podamos disfrutar de nuevo de una cultura hebrea tan rica y próspera como la que tuvimos antes de 1492.

Lorena Guez Gallego