MEDELLÍN

Carta del presidente de Tarbut Medellín

Por Jorge Robles Olarte.
 Shalom a todos los hermanos de la familia de Tarbut Sefarad que circundan nuestro planeta tierra.

Mi deseo sincero el que podamos volver a nuestras raíces de fidelidad y amor que hubo en la época de nuestros padres, Abraham, Isaac y Jacob.

Muchos son los que aún no conocen sus raíces y por ende se consideran aún gentiles, no siéndolo. Pero ello es explicable y perdonable dado el hecho de que nuestra cultura se ha basado en orígenes paganos enseñados en nuestros colegios y universidades. Nuestra historia, la del pueblo Hebreo, ha sido una donde la desobediencia a nuestro Eterno Padre y Creador nos ha llevado al punto donde estamos ahora: la dispersión.      

En el pasado también sucedió lo mismo porque hemos estado desoyendo aquella advertencia del salmista que nos dice: Tus enemigos alborotan, y los que Te aborrecen, Oh Eterno Creador, alzan la cabeza. Contra Tu pueblo consultan astutamente y entran en concejo contra tus protegidos. Dicen: Venid destruyámoslos, para que no sean una nación, ni haya más memoria del nombre de Israel.”

Pero a pesar de todos los intentos que las naciones gentiles han  tratado hacerle al pueblo Hebreo, los mismos han fallado, y fallarán, porque han olvidado que es la voluntad de nuestro Creador la que primará siempre en la historia del hombre. Éstos últimos se ha n
enfrascado en el propósito de borrar de nuestro planeta tierra al pueblo que Él escogió desde el mismo génesis....

No está por demás recordar las palabras que nuestro Creador dijo a Moisés, antes de la salida de Su pueblo de Egipto, para que las transmitiera a Faraón y al mundo todo: “Así ha dicho el Creador: Israel- Jacob – es Mi hijo, Mi primogénito.” Sí, no existe otro primogénito sino Israel.

Esta afirmación, que es absoluta, ha sido olvidada por el mundo y por nosotros, los descendientes de los Hebreos. El Eterno Creador escogió a Abraham para que él y sus subsiguientes descendientes fuesen un modelo, un referente,  para que las otras naciones los imitaran. Pero aun seguimos deambulando  por el “desierto” de la ignorancia.

Si sólo aprendiésemos a saber oír, otra sería nuestra historia y realidad como pueblo. Un pueblo escogido por Él, no porque hubiese en el mismo algo de especial o particular sino porque Él se complació en hacerlo así, y por aquélla promesa hecha a Abraham por la infinita confianza que él depositó en su Hacedor.

Algunos de nosotros también hemos caído en el error de pensar que hemos sido una “raza” especial o muy particular. Nada de eso. Nuestro Padre ha permitido las mezclas raciales de acuerdo a Su propósito. El mismo José provino de una mezcla. El se casó con una egipcia y Ruth la moabita, que se casó con Boáz, vino a ser la bisabuela de David. Así los bendijo Él y así fue.

Creedme, el Eterno no es ningún racista, más bien ha permitido los cruces para que Sus propósitos y planes se lleven a efecto. En realidad sólo existe una raza y, dentro del contexto de lo que conocemos como “raza”,  esa es la que llamamos “género humano”.

Muchos de nosotros, como también de algunos intelectuales han tenido el atrevimiento de considerar el género humano como uno más del mundo animal. Que grima da el observar que esos ilustrados piensen que pertenecemos al mundo animal ¡¡

Es cierto que el hombre comete actos que entre los animales no se ven ni practican, pero ello no da pié a aseverar que  pertenecemos al mundo animal. Decirlo es afirmar que nuestro Creador también lo es, puesto que Él mismo nos dice que fuimos “hechos a Su imagen y semejanza”

Los ojos de Hashem están sobre todos aquéllos que le temen, sobre todos los que esperan en Su amor y promesas.  Es por ello Su maravillosa y cierta promesa  :  “En ti –Abraham – serán benditas todas las familias de la tierra.” Pero para ello debemos aprender a ser fieles a Él y no a ningún otro hombre o institución religiosa creada por el mismo hombre.

Todo lo anterior me ha movido, en lo más profundo de mi ser, buscar mis raíces y, gracias a Él las he podido encontrar. Mi deseo sincero es poder servirle como Él lo espera y desea, basado siempre en lo que Su instructivo o manual –las escrituras hebreas- nos indica. Son tan claras y transparentes Sus palabras que no necesitan interpretación alguna.

Invito a todos los amigos y hermanos de Tarbut Separad y  Comunidad Ladina a que nos propongamos a buscarLe  de todo corazón, con sinceridad, humildad y entrega absolutas. No existe otra forma de poderLe hallar. Él es el único, el creador, el redentor y salvador.

Desde Antioquia, Colombia, uno de los departamentos que más apellidos sefarditas cuenta, van éstas palabras e invitación para que nos propongamos a volvernos a Él.

La relación que debe existir entre Él y nosotros debiera ser la misma que debe existir entre padres e hijos. Y digo “debiera” por el simple hecho de que esa relación, en el transcurrir de los siglos, se ha ido degenerando. Los “siglos de luz” transcurridos han sido en verdad siglos de oscurantismo porque hemos dejado a un lado  Sus enseñanzas, Su sabias enseñanzas.

No olvidemos que  las religiones han sido un invento del hombre para someter al hombre y poder, así,  reemplazar  nuestro Creador con otros dioses que han enceguecido a nuestro mundo. Esa relación tan sincera. fresca, nacida entre el Eterno y Sus escogidos sólo se preservó entre los antiguos, pasando por Moisés, Aarón, Samuel, Abraham, Jacob, David y algunos de sus subsiguientes descendientes y unos cuantos profetas que existieron hasta llegar a Malaquías.

Si decimos que amamos al  Padre no debemos olvidar Sus palabras, “No tengo ninguna complacencia en vosotros, dice el Eterno Creador, y no Me es grata la oblación de vuestras manos…Que Yo, el Eterno Creador no cambio, y vosotros hijos de Jacob, no termináis nunca…Pero para vosotros, los que teméis Mi Nombre, brillará el sol de justicia…y pisotearéis a los impíos, porque serán ellos ceniza bajo la planta de vuestros pies.”

El mundo ha olvidado tales promesas y las ha tornado en otras de origen pagano como es el hecho de volverse caníbal y bebedores de sangre,  ritos que se practican en muchas de las iglesias de este mundo; como también el pensar que para poder redimir nuestros pecados es necesario el sacrificio de un ser humano y poder así tener acceso a nuestro Hacedor y obtener Su perdón.

Esperemos que éste nuestro bello país, Colombia, que ha sido ofrecido a un órgano humano –el corazón-  pueda despertar de su letargo y no continúe ofendiendo al Creador. El sólo pidió “misericordia y obediencia” Es así como podremos tener acceso a Él y a Su sabiduría. Espero no ofender a nadie con todo lo anterior. Sólo alerto a  aquellos que desean con sinceridad  salir de la cárcel  espiritual  en la que aún están inmersos.

No olvidemos :nunca:  “…el que guarda a Israel  -al pueblo Hebreo- no dormita ni duerme.”…El Eterno es tu guardador, el Señor es una sombra para ti, a tu mano derecha…desde ahora y para siempre

“No por nosotros, Oh Eterno, no por nosotros,  sino hazlo por la gloria de Tu Nombre, por causa de Tu misericordia y de Tu verdad.”
Benditos seréis vosotros del Señor, Hacedor de los cielos y de la tierra”.(Salmos 121:4,5,8 y 115:1 y 15.)

Mil gracias por la generosa invitación que me han hecho tanto el Dr. Mario Saban como Lina Cami.  Que el Eterno, nuestro único Creador, os bendiga a todos y cada uno de ustedes amigos y hermanos,
Shalom,

Jorge Robles Olarte