MÉXICO DF

Carta del presidente de Tarbut México DF

MARIO CUENCA

Antes que nada deseo agradecer al Dr. Mario J. Sabán el haber confiado en mí para representar a Tarbut Sefarad en México D.F.

Soy oriundo de la Ciudad de Colonia, Uruguay donde, de los 15000 habitantes que poblaban dicha ciudad, tan solo éramos 4 familias judías, dos sefaradím y dos ashkenazim. Soy hijo de padres emigrados de Turquía(Izmir) que llegaron a Uruguay en 1930. Conocí a mi esposa en Buenos Aires y vivimos seis años de casados en mi ciudad natal. Cuando iba a cumplir mi hijo mayor 6 años decidimos emigrar a Buenos Aires para que tuvieran una educación judía, que en Colonia nunca podrían recibir. Fue en Buenos Aires donde tuve realmente contacto con nuestra colectividad. Trabajé 7 años en Keren Hayesod y luego en la actividad privada. En 1981 emigramos a México, donde radicamos actualmente.

Al llegar a México me acerqué a la Comunidad Sefaradí. Al poco tiempo me integré a la Organización Sionista Sefaradí y luego me acerqué a FeSeLa (Federación Sefaradí Latinoamericana) cuya actividad me interesó sobremanera y en la que continúo como miembro activo desde hace 15 años.

Creo que esta pequeña síntesis de mi vida les transmitirá que, pese a haber vivido los primeros 32 años de vida casi alejado de la vida judía, mantuve vivo mi sentimiento a mis raíces y, sobre todo, mi identidad como sefaradí, cuyas tradiciones fueron transmitidas por mis padres con tal intensidad que perduran íntegramente hasta el día de hoy y, de la misma manera, mi esposa y yo la transmitimos a nuestros hijos.

Con la seguridad que haré mi mejor esfuerzo para no defraudar la confianza depositada en mí y con el compromiso de remitirles toda las novedades que, a nivel comunitario, se produzcan en México, envío a toda la familia Tarbut mis deseos de que el año que comienza sea de leche y miel!

Shalom,

Mario S. Cuenca Couriel
Octubre de 2011

Carta de la vicepresidenta de Tarbut México DF

CATALINA HERRERA

Querido amigo, amiga, ¡shalom!

Qué alegría que has llegado hasta aquí. Tarbut México DF es una ventana que te abrirá el maravilloso mundo judío de Sefarad, una cultura de tal fuerza y sabiduría que su presencia ha llegado hasta nuestros días. Más de quinientos años después, Sefarad sigue irradiando su encanto a todo el mundo. El judaísmo ilumina, hoy como ayer, los caminos de la civilización y se expresa de formas tan fascinantes, como la Kabbalah. La Kabbalah floreció en Sefarad.

A Sefarad quisieron borrarla del mapa y de la memoria. La Inquisición quiso eliminar su herencia primero expulsando a los judíos de España y luego persiguiéndolos aquí en México. Éste fue el país donde la Inquisición duró más tiempo: tres devastadores siglos. Al final, en un oscuro y doloroso “acuerdo” social lo judío “se olvidó” y fue despreciado. Aún hoy decir que algo es judío tiene una connotación peyorativa en muchos sectores de la sociedad.

Sin embargo, México no se puede entender sin la cultura judía. Los mexicanos traen la herencia sefaradí en la sangre y en el alma. Está en todas partes: en el lenguaje, la música, las artes, la arquitectura, la comida, el humor, la religión. Si le rascas tantito –como dicen– lo judío aflora en todo. Solo que la gente no sabe que “eso” es de origen judío. Hay mucho por hacer para que se conozca y se reconozca el valioso legado de la cultura judía. Por eso te invitamos a participar con nosotros en su difusión.

Si la cultura judía te interesa; si cuando oyes cierta música, o hueles un aroma (¿azahar?), o si al caminar por un barrio judío, el corazón te brinca... ¿No sientes como que tú ya has estado ahí?

Dice el Arí Isaac Luria, el gran maestro kabalista, que en efecto las almas vienen una y otra vez a esta tierra. Y reconocen los lugares donde han estado antes.

La información que has estado buscando, las preguntas que no logras responder y esa añoranza inexplicable que de repente te invade, vienen de un lugar concreto. Ese lugar bien pudo haber sido Sefarad.

Dicen que los ojos son el espejo del alma. Dice El Zohar que es a través de los ojos que las almas se reconocen. Si tus ojos se han detenido en esta ventana y encuentras que algo hace “clik” dentro de tu corazón, quédate cerca. Conocerás los tesoros de Sefarad y te sorprenderás al descubrir la influencia abrumadora y extraordinaria de la cultura judía en la historia de la humanidad y en la vida actual.

¡Qué alegría que has llegado hasta aquí! Qué bueno encontrarte. Ojalá que pronto nos podamos conocer y que juntos, todos, volvamos a revivir aquel esplendor que una vez vivimos en Sefarad.

Todo lo mejor,

Catalina Herrera
Junio 2014/ Sivan 5774
Ciudad de México