NÁPOLES

Carta del presidente de Tarbut Nápoles

ERNESTO ARIEL PINTORE
 Soy Ernesto Ariel Pintore; 53 años, cirujano ortopedista. En mi currículum tuve una formación quirúrgica en Francia, Inglaterra, aprovechando también las escuelas de España, Argentina, Israel, Suiza. Mi familia vive en la región de Napoli (Campania), en el sur de Italia, desde el siglo XIX.


Los PINTORE vienen de la isla de Cerdeña (Sardegna) y allí el apellido es muy común, como derivación del apellido catalán PINTOR (probablemente echado de Cataluña después 1492).

Recibí una educación católica y siempre supe de ser cristiano, como toda la familia. Desde la juventud, pasaba algo "extraño" en mi corazón: un amor por todo lo que era judío, historia y cultura judía, Estado de Israel.

Después mi primera visita en Eretz Israel, por razones profesionales, empecé a portar conmigo el Maghen David, sin saber por qué.
Todo cambió el día que una colega judía, en un congreso me digo: "Doctor Pintore, usted es judío! Le puedo decir por cierto que su nombre tiene origen israelita". La cosa me provocó una curiosidad y desde este momento empecé a buscar mi origen, pero en una época donde no existía internet y encontrar informaciones era muy difícil.

Hace algunos años, leyendo en la web, encontré el magnífico libro de Pere Bonnìn y con extraordinario sentimiento encontré el apellido PINTOR en la lista de los penitenciados por el Santo Oficio.

Escribí entonces a varias sinagogas y una sinagoga de Barcelona me contestó amablemente, confirmando el dato histórico en sus archivos. También encontré el nombre y apellido "Tibor Pintor" en una lista de judíos muertos en la Shoah.

En el mismo tiempo encontré en Internet un foro de estudios bíblicos judío-israelí en lengua italiana. Trabajando y aprendiendo el Tanaj con estos nuevos hermanos, me pidieron ser moderador y coordinador del foro.

Progresando en mi camino de formación cultural y religiosa hebrea, el cristianismo se alejaba de más en más, porque no podía más responder a mis exigencias espirituales. Buscaba mi religión: una religión sin dogma (salvo el D-os Uno y Único), donde la exégesis de cualquier rabino era respetable y legítima, y la discusión sobre cada palabra de la Torah conducía a reflexiones infinitas, como las pantallas de una computadora que se abren infinitamente navegando en Internet.

Empecé a aprender hebreo y a viajar a Eretz Israel cada tres-cuatro meses para entrar lo más posible en el espíritu israelita, no solo de la cultura y religión, sino de la familia y de la vida de cada día.No quise todavía formalizar una conversión (necesaria después de cuatro siglo de asimilación con los goym) por diferentes razones: primero, llegar a un conocimiento más profundo de la Torah, del judaísmo y del idioma sacro. Segundo, por la responsabilidad de la educación de mi hijo de 13 años, porque no me parecía correcto influenciar el espíritu de un joven, prefiriendo dejarle a él toda la libertad de elegir su propio camino, solo mostrando un ejemplo de vida según la Torah.

Por siempre quería una prueba de mi "sangre judía". Hice un test genético con un importante laboratorio suizo y el resultado fue un aplotipo cromosómico muy raro en Italia, de un grupo que en los milenios partieron de Kena'an, pasando por el Norte de África y se establecieron en el sur de España. Además, se encontró una analogía muy fuerte con otros judíos (que quedaron judíos, con apellido israelita) con una probabilidad del 92% de ser primos, alrededor del siglo XV; es decir, hace 25 generaciones. Me encontré con algunos y todavía seguimos en contacto. Se trata de judíos de la Isla de Rodhos en el mar Egeo, que después de varios siglos volvieron en Eretz Israel.

Al final encontré esta institución Tarbut Sefarad y después el contacto con el Dr. Mario Saban y la señora Lina Camì, tuve el honor que me piden de ser presidente del "Tarbut Napoli".

Espero estar a la altura de este y dar mi pequeña contribución al descubrimiento de la historia de los judíos y de los criptojudíos en esta tierra que amo, de la misma manera que amo España e Israel: las tierras de mis abuelos.

Que HaKadosh BarujHu bendiga a todos ustedes y a todo Am Israel

Ernesto Ariel Pintore
13 de septiembre de 2009



Carta de la vicepresidenta de Tarbut Nápoles

 

PAOLA TORELLI
 Shalom, mi chiamo Paola Torelli ho 45 anni e sono di Napoli (Italia).
Ho ricevuto una educazione cattolica, ma da piccola ho sempre avuto nel mio cuore il popolo ebraico. Ricordo che quando vedevo i film sulla Shoà  i miei occhi si riempivano di lacrime.

Circa 5 anni fa mi sono convertita al cristianesimo  evangelico, ho cominciato a leggere la Torah con amore e con passione ma il mio cuore mi diceva che la dottrina della chiesa evangelica non era la strada giusta, dovevo tornare indietro.

Dopo aver abbandonato l’insegnamento cristiano sono giunta in un forum ebraico dove tuttora scrivo. Gli amici ebrei mi hanno
accolta con amore e mi hanno insegnato molte cose, cose a me sconosciute.

Vorrei un giorno andare in Israel per vedere da vicino i posti dove HaShem ha  benedetto il popolo di Israel e  pregare HaShem
affinchè metta la pace nel mondo e la pace nei cuori.

Sto cercando di scoprire se la mia origine è ebraica e grazie al vostro sito “Tarbut Sefarad”, inviatomi da Ernesto Pintore un
carissimo amico, vorrei dare un contributo alla scoperta della storia dei cripto-ebrei della mia città.
Vi saluto con affetto, con amore e che HaShem ‘immakhem.

Shalom,

Paola Torelli
23 de septiembre de 2009