RALEIGH

Carta del presidente de Tarbut Raleigh


RALEIGH
Carolina del Norte-USA

ZOVEK CHAPA

Despertar a una conciencia judía no fue fácil, el hecho de que la comunidada hebrea en la diáspora de mayor importancia fue la Sefardita era algo desconocido para mí.  El que tras su expulsión en 1492 su diseminación hacia el norte de Africa, la actual Turquía, Portugal, Francia y el Nuevo Mundo me era totalmente ajeno; Yo no sabía que muchos hijos de Israel se convirtieron a la religión Católica para salvar sus vidas o para permanecer en dominios españoles y con ello no perder el fruto de su trabajo y medio de sustento. Para mí conceptos como cripto-judíos, marranos o nuevos cristianos era algo fuera de este planeta.

Viniendo de una familia que andaba en la búsqueda de respuestas en lo espiritual y que pasó por muchos caminos que van desde los movimientos de la "Nueva Era" hasta la meditación Zen, nacido como católico pero profundamente crítico desde niño a muchas de las prácticas de esa religión me convertí al cristianismo evangélico en 1997 tras una crisis personal y marital que casi destruyó mi vida. Entonces pude conocer la Biblia, me sorprendió la sabiduría contenida en los principios que allí se enseñan y muy pronto quedé convencido de la fiabilidad de lo que allí está escrito pues aplicando lo que allí dice pudimos mi esposa y yo con la ayuda del Creador, recuperar de las cenizas a nuestra familia.

Tras estudiar por años las Escrituras encontré que muchas verdades Bíbilcas no necesariamente van de la mano con dogmas establecidos aún en la religión cristiana que presume de ser una fe basada en la Escritura y no en tradiciones humanas como remarcó Lutero: "Sola scriptura".

Pronto pude descubrir algo que desde antes de mi conversión habitaba en mi corazón, algo así como una llama que a la distancia es imperceptible pero cuando uno acerca la mano se puede sentir el calor en mayor intensidad. Esa llama era un profundo amor hacia Israel, hacia su pueblo y hacia las cosas judías, yo pensaba que era una respuesta en obediencia al principio de la promesa dada por Dios a Abram en Génesis 12:3 "Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra."

En aquella etapa me veía a mi mismo como un cristiano que amaba a Israel, de hecho no es raro que un cristiano se vea a sí mismo como un gentil injertado al pueblo de Israel "por adopción" basado en un texto de Romanos capítulo 11. Pero de allí a pensar de uno mismo que es el Israel "natural" era un gran brinco, era muy atrevido, implicaba en mi opinión un grado de fanatismo al punto de pretender ser quien uno anhela sin en realidad serlo y eso es una falsedad, es muy peligroso.

Por tanto la idea de que mucha población en España y Latinoamérica tiene sangre hebrea en menor o mayor grado era para mi un chiste de mal gusto, en el mejor de los casos si fuera cierto pensaba yo, por la brecha cronológica se convertía en irrelevante. Quienes abrazaban su identidad judía via el descubrimiento de sus raíces ancestrales me parecía ridículo e increíblemente apóstata de la fe cristiana. Yo decía: si un chozno mío fue judío hace 400 o 500 años, a quien le importa. Aplicaba mal para tal razonamiento un verso del Nuevo Testamento que dice "... las cosas viejas pasaron, he aquí todas son hechas nuevas" 2 Corintios 5:17.

Probablemente mucha gente piensa como yo pensaba, sin embargo habría que preguntarse lo que piensa Dios mismo ¿Será que para él es importante? Habría que averiguar si tal hecho fue considerado por él mismo y dictado a sus profetas, ¿Sería posible pensar que los profetas hablaron de todo esto? ¿La Biblia habla de un regreso de los exiliados? La respuesta es un categórico "SI" a todas esas interrogantes. Por ignorancia de la Escritura o por una errónea interpretación sobre todo de los "Nevim" (Profetas) a los cristianos les ha "pasado de noche" el que este fenómeno, que cada vez se multiplica a mayor escala, es profético, es bíblico y es real.

Es por ello que es necesario difundir los valores, tradiciones y riqueza de la cultura Sefardí. Es impresionante la cantidad de conocimiento y riqueza en el pensamiento y arte que fueron heredados por el pueblo hebreo que radicó por 15 siglos en Sefarad (Lo que hoy conocemos como España). El mundo y los hispanos en especial debemos conocer un poco más acerca de lo que dio orígen a nuestras sociedades modernas, Latinoamérica es una región muy especial, llena de gente hermosa y de valores culturales e históricos muy interesantes, la cuestión es que se nos enseña en las escuelas aún en nuestros días que: "Los españoles llegaron tras las expediciones de Colón, conquistaron a los pueblos indígenas locales, se fusionaron junto con otros grupos como negros traídos para trabajar y como resultado de esa mezcla estamos nosotros." A quien piensa aún en esos términos le sorprendería saber que la España del siglo XV dista mucho de ser un país sólido y uniforme, y como dice el Dr. Teófilo Ruiz de la UCLA “España no existe como un reino consolidado en el siglo XV”. Por tanto debemos regresar en el tiempo, entender quiénes vinieron y cuál fue su papel para dar orígen a nuestras sociedades actuales.

Cuando conocí el trabajo del Dr. Sabán quedé asombrado de su agudeza de pensamiento y de su precisión para plantear preguntas clave para entender todo esto y mucho más que quedó enterrado por la fuerza. Me agradó bastante la idea de Tarbut Sefarad y para mi ha sido un honor el haber sido invitado a presidir Tarbut Sefarad Raleigh, Carolina del Norte USA, para la difusión de la cultura y la riqueza sefardí.

En 1996 participé como escapista en un festival de "Artistas contra la tortura" organizado por una ONG dedicada a la promoción de los Derechos Humanos. Este festival se realizó con motivo de la clausura de la exhibición de los "Instrumentos de Tortura y Pena Capital de la Edad Media al siglo XX". Curiosamente la sede de esa muestra en la ciudad de México fue la "Antigua Escuela de Medicina", edifició que también albergó al "Colegio Militar" y en otra época al trístemente célebre "Palacio de la Inquisición". No podría yo describir lo que sentí aquel día representando el papel de un condenado en un cuadro inquisitorio, en el mismo lugar en donde procesaron y mataron a muchos bajo las sentencias de la inquisición. Fue una experiencia única, había una mezcla de emociones que hicieron de ese momento algo inolvidable en mi vida; difícil sería determinar hasta qué punto aquello fue una representación artística y hasta dónde mis emociones como individuo fluyeron de manera auténtica. Debo decir que nunca imaginé en la vida real colaborar con un granito de arena a que mucha gente escape del pensamiento inquisitorio que aún hasta nuestros días tiene atrapados a miles, quizá millones de hermanos en los países de habla hispana. Debemos conocer una parte de nuestro pasado que a propósito fue velada.

Hoy puedo decir "Am Yisrael Jai" ¡El pueblo de Israel vive! Bendito sea el Protector de Israel.


Zovek Chapa
Enero de 2012

contacto: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.