Reseñas libros

A la sombra de la luz

un extranjero con un libro de pequeno formato edmond jabesReseña de Javier Valdivia González
Os voy a animar a leer una obra compleja de Edmond Jabès, Un extranjero con, bajo el brazo, un libro de pequeño formato. Jabès, nació en El Cairo, 1912 y murió en París, 1991. Abandonó Egipto en 1957 durante la crisis del canal de Suez, por su condición de judío en la época del nasserismo. Naturalizado francés en 1967.

El exilio fue una experiencia dolorosa, pero gracias a él, Jabès adquirió su identidad poética y existencial.

Este exilio tiene sus antecedentes, cuando en la Segunda Guerra Mundial ante el avance de Rommel en su ofensiva por el norte de África, Jabès se refugia temporalmente en la Palestina británica.

El desierto desde muy joven le enamora a nuestro autor y allí experimenta no sólo la soledad sino la búsqueda de lo esencial.

Esta necesidad de aislarse, la compagina desde muy temprana edad con la lectura apasionada de obras y autores franceses. Él se educa en un colegio francés del Cairo.

Baudelaire, poeta de la rebeldía y de la modernidad, Rimbaud poeta que lo introduce en el surrealismo, Verlain, la musicalidad, Mallarmé, poeta casi imposible, Proust, estilo y desasosiego.

Mención aparte merece la influencia que tiene de Max Jacob, al que le debe ser él mismo, es decir, “ser diferente”

La obra de Jabès, aunque numerosa, no ha sido totalmente traducida al castellano, y es de difícil calificar, ya que es poesía, prosa, ensayo y filosofía. Debemos de mencionar que despertó el interés de pensadores de la talla de Levinas por el uso que hace del lenguaje.

Tiene esa sensibilidad que es patrimonio de los grandes poetas que hacen que los objetos que nos circundan queden transformados en entidades de una gran belleza y para ello, cual si se tratase de un pintor, su paleta tiene los colores básicos a los que va a someter a una transformación.

De estas mezclas surgen términos claves que son: el sufrimiento, la Shoa, el desierto, el extranjero, la nada, el libro y por supuesto D-s, y les pone palabras o discurso, en un lenguaje sencillo solo en apariencia, con constantes evocaciones a la Torá, al Talmud y a la Cábala.

Hay sufrimiento en sus poemas, sufrimiento personal y colectivo de su Pueblo, no en balde rememora los cantos de la sinagoga a la que asistía de niño, pasajes de la Torá y del Talmud.

El desierto es otro color que impregna sus poemas. El desierto es algo que le ayuda a adentrarse en los conceptos de nada-todo. Y en esos conceptos esta D-s. Hay que vaciarse o como él dice despersonalizarse. En definitiva salir de dentro hacia fuera.

En el concepto de extranjero encontramos el binomio yo-tú y lo enlaza con la identidad del judío eterno, siempre errante.

En definitiva tiene la epopeya de la búsqueda intelectual, una de sus máximas es “no busquéis respuestas en mis libros, siempre hay una pregunta que preguntar”.


  • Un extranjero con, bajo el brazo, un libro de pequeño formato, Jabès Edmond. Galaxia Gutenberg. 170 págs.