Madrid

Carta de la presidenta de Tarbut Shorashim Madrid

L. FORTEZA

Soy L. Forteza y por mi apellido está claro que soy chueta.

Eso no significó nada para mí en los primeros años de mi vida, aunque un verano mi abuelo, preguntado por una curiosa adolescente, me explicó que nosotros eramos chuetas y que esta circunstancia formaba parte de nuestro legado. Me confió así que en un tiempo nosotros fuimos judíos y perseguidos por serlo y posteriormente forzados a convertirnos. Luego me enteré de como a principios de siglo mi tatarabuelo, escultor, dejó Mallorca para irse a la Península cansado de vivir segregado y señalado. Cuando mas tarde me mudé a Londres a estudiar, descubrí gracias a un profesor de derecho muy peculiar, una serie de escritos sobre Mallorca donde se mencionaba al pueblo chueta y cómo en un momento dado habían pedido al rey de España que sus derechos se asemejaran a los de los demás isleños.

Poco a poco me fui documentando, y cuanto mas iba sabiendo mas quería saber. Preguntaba sobretodo a amigos judíos, que no sabían decirme nada concreto sobre el tema. En esos momentos había todavía poca información en Internet y lo dejé durante un periodo....Cuando dí a luz a mi primer hijo ese sentimiento de saber sobre mis orígenes se acentuó y empecé a buscar de nuevo. He encontrado recientemente a muchos otros en mi situacion y me he puesto en contacto con grupos de chuetas, que me han hecho llegar mas informacion de la yo pudiera desear y es fantástico, me doy cuenta de que no estoy sola!! He encontrado a primos lejanos, todo unidos por nuestro legado común, que somos chuetas!! Es un sentimiento extraño donde se entremezclan tristeza, orgullo, desafío, un sentimiento de pertenencia a grupo y de ser diferente.


Ahora soy la representante para Madrid de Tarbut Shorashim y orgullosa descendiente de esa parte de judíos conversos que se quedaron en Mallorca y que a pesar de convertirse siguieron sintiendose judíos y unidos durante siglos.

 

L. Forteza
Madrid, 14 de enero de 2010