En búsqueda de rabinos que comprendan a los descendientes de judeo-conversos

Por Elianah Fernández

Tarbut Anusim

Me llamo Elianah Fernandez y soy Responsable de la sección Tarbut Anusim de la asociación cultural TARBUT SEFARAD en Paris. Mi misión consiste en asesorar a los españoles con raíces hebreas que viven en París y que aspiran a acercarse al judaísmo.

 

Yo también desciendo de judíos españoles que se tuvieron que convertir de fuerza al cristianismo en el medievo. En hebreo se llaman “B’nei anusim”. Nací en París de padres españoles hace 30 años. Profesionalmente soy ingeniera preventa en el sector informático.

 

Cuando tenía 15 años, me contó un allegado de mi abuelo materno que mi familia era “de origen judío”. Eso despertó mi interés por el judaísmo.

Mi camino de retorno ha sido difícil y solitario, a base de investigación a través de Internet, buscando la historia y rastros de judíos gallegos, leoneses y portugueses. Mi abuelo materno es de Acedre, cerca de Monforte de Lemos, en la provincia de Lugo. Monforte de Lemos es uno de los 3 pueblos gallegos que forman parte de la Red de Juderías, con Tui (Pontevedra) y Ribadavia (Orense). 

 

A partir de 2006 empecé a practicar la religión y a aprender hebreo con el método Assimil.

Más adelante hice una conversión oficial en la mayor sinagoga tradicional, del movimiento “conservador” de París. En una segunda etapa, conseguí la “guiur lejumrá”, es decir la “comprobación” de Haim Ovadia, rabino ortodoxo moderno israelí afincado en Nueva York.

También me otorgó la convalidación ortodoxa el rabino israelí Haim Amsellem. Es francófono y en Israel estuvo años ayudando a los israelíes de padre judío, pero sin madre-judía a integrar la comunidad hebrea en conformidad con la tradición de la halajá. Son unos cuantos cientos de miles de personas en Israel, procedentes principalmente de la antigua Unión Soviética.

 

Ambos rabinos, Haim Ovadia y Haim Amsellem, promueven un judaísmo humanista, integrador sin dejar de ser exigente con los bnei anusim, judeo-españoles, portugueses, brasileños y demás.

Ambos comprenden que se pueda sentir una inquietud judía, a pesar de la ausencia hebrea en España durante 500 años. Conocen la historia y las costumbres cripto-judías y sefardíes.

 

Me encanta cantar las oraciones. Mi proyecto es formarme para ser un día cantor/jazàn.

 

A todos los descendientes de judeo-conversos hispano-hablantes que aspiren a reconectar con el judaísmo, les recomiendo que se dirijan a las asociaciones Zerah Israel o Torá Ve Ahava.