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El Tribunal Constitucional ampara la Negación del Holocausto: “El doble rasero”

En diferentes periodos de la historia del pueblo judío, el antisemitismo ha perdurado y perdura, la judeofobia es un fenómeno que se prolonga ininterrumpidamente, desde la época helénica hasta nuestros días y ha ido actuando de formas diferentes: judeofobia religiosa, política, económica, cultural, etc. A partir del cristianismo la judeofobia se convirtió en norma, una vez que el cristianismo perduró.

Vemos como a lo largo de la historia se ha culpabilizado a la población judía de los males de la humanidad. El odio que existe hacia los judíos es permanente y único, es el odio más antiguo y obsesivo. Este odio ha sido tan profundo que ha llevado desembocar en grandes atrocidades, como la Inquisición, los pogromos, los conversos forzados y el Holocausto, en el que se produjo la pérdida de seis millones de vidas judías, de las que un millón eran de niños y niñas que fueron exterminados, además de homosexuales, gitanos, discapacitados y opositores políticos. Por todo lo que sufrió el pueblo judío hasta el exterminio de gran parte de su población europea durante la Shoa, la sentencia que ha dictado el Tribunal Constitucional es, no solo una burla al pueblo judío, sino un insulto a la Vida, un insulto para todos aquellos hombres, mujeres y niños que fueron exterminados, niños que se quedaron sin familia, vidas destruidas.

¿Cómo puede entender un superviviente del Holocausto, que el TC considere que la negación del Holocausto es una cuestión de opinión?  Así lo ha dictado declarando inconstitucional y anulando la inclusión de la expresión “nieguen” en el artículo 607.2 del Código Penal. La cuestión de inconstitucionalidad fue promovida por la Audiencia de Barcelona en un recurso de Pedro Varela, propietario de la Librería Europa, condenado por vender publicaciones que exaltan el régimen de Hitler. También vendía publicaciones que defendían el Negacionismo del Holocausto.

¿Cómo el TC puede permitir mezclar la libertad de expresión con el Holocausto? ¿Cómo se puede explicar que algo que existió, “el Holocausto”, se pueda opinar que no existió y que quede impune? ¿Cómo la mayor atrocidad de la historia de Europa puede ser considerada como que no existió? ¿Cómo puede ser que exista un general silencio en España ante un hecho tan grave y solo unas pocas voces reclamen justicia?
Despenalizar la negación del Holocausto por parte del TC, es un acto grave, irresponsable, cobarde y contradictorio, de doble rasero.

1. Es grave porque, de hecho, es un apoyo a la divulgación de las tesis que niegan el Holocausto y exaltan el nazismo. Todos los miembros del TC saben que el Holocausto existió, saben que es una evidencia vivencial e histórica y no una opinión. Saben que fue una masacre del pueblo judío. El Holocausto no fue un ataque súbito de locura incontrolable e inexplicable, sino que fue la culminación de toda una cultura europea casi bimilenaria de antisemitismo, con la connivencia de la sociedad europea. En la “Solución Final” estaba implicado el pueblo alemán y los países europeos sabían realmente lo que estaba pasando. La judeofobia no desapareció en Auschwitz, persiste y una versión actual de judeofobia es la Negación del Holocausto.

2. Es irresponsable porque es dar vía libre a los negacionistas, a los grupos neonazis, es abrir puertas a la propaganda de las insidiosas tesis revisionistas, neonazis, que niegan que el Holocausto existió, es provocar que España sea un refugio para la difusión impune de propaganda nazi; es dar pie a que una parte de la población de España pueda creer que el Holocausto no existió; es dar pie a que una parte de la juventud pueda llegar a creer o dudar que el Holocausto no existió. La memoria colectiva y la memoria histórica no se puede perder, todo puede quedar en el olvido si no hay conciencia de lo que pasó.

Lo que mueve a los negacionistas de la Shoa, está vinculado al propósito de rehabilitar toda o parte de la ideología del nazismo o a cuestionar la existencia del Estado de Israel. Un ejemplo son las tesis de Ahmadineiad en Irán donde dice repetitivamente que “el Holocausto es un mito, o sea una idea falsa que la gente cree como verdadera”.

¿Cómo podemos apelar a la memoria histórica y a la educación, si está en juego la credibilidad del Holocausto?, ¿cómo se puede combatir la ignorancia, la opresión y las falsedad si tenemos un TC que considera que negar el Holocausto es una cuestión de opinión? Ya no habrá que ir a Irán, donde tuvo lugar un simposio, para negar el Holocausto, en el que se pretendía poner a consideración la muerte de seis millones de judíos por los nazis y “borrar del mapa a Israel”. Tampoco habrá que ir a Irán para asistir a la conferencia mundial negacionista en diciembre de 2006,  para participar en el concurso de caricaturas sobre el Holocausto en el que participaron los españoles José Luís de Valero, Rafael Iglésias y Luís Menta. Pronto, todo eso y más, lo tendremos en España.
3. Es cobarde permitir que quede impune la negación del Holocausto, negar el asesinato de seis millones de judíos por el sol hecho de ser judíos.

4. La forma de proceder del TC es de doble rasero y contradictoria. En otras ocasiones, el TC ha tenido una actitud diferente. Es deshonesto que se considere inconstitucional el delito de negar el genocidio en base al respeto a la libertad de expresión, cuando con otros tipos de delito, en que también interviene la libertad de expresión, se han perseguido estas acciones. ¿Cómo recibirían las víctimas del terrorismo de ETA o las víctimas del atentado terrorista del 11M en Madrid perpetrado por grupos islamistas, si el TC les dijese que se acepta como una opinión el hecho de negar que se produjeron dichos atentados? En el atentado del 11M murieron brutalmente asesinadas 192 personas y 1.500 resultaron heridas.
El TC con su sentencia ha hecho una burla a la civilización, una ignominia, un insulto a todos los que perdieron la vida por ser quienes eran.
Utilizar y manipular la información de lo que fue el Holocausto negándolo, escudándose en la libertad de expresión, no puede en ningún caso prevalecer sobre el derecho a la verdad, ni puede servir como pretexto de difusión de falsas informaciones o difamaciones y además que esté al amparo del TC.

España se podrá convertir dentro de poco en un centro de la existencia de grupos nazis, posiblemente el más importante de Europa. Hasta ahora España ya era pionera respecto a Europa en antisemitismo, así lo demostraron los datos del Eurobarómetro, donde era el más antisemita de Europa. España, con una pequeña población de judíos, tuvo el porcentaje más alto de opiniones judeofóbicas. También España fue pionera cuando se presentó una proposición no de Ley, de boicot a Israel, pidiendo que se rompiesen los vínculos comerciales y científicos con Israel. Es pionera al ser la madriguera de reclutamiento de terroristas islamistas. A partir de ahora, España podrá ir de bracete con el presidente de Irán, Ahmadineiad, quien organizó una conferencia mundial negacionista en diciembre de 2006.

En muchos países, sobre todo europeos, el negacionismo en relación al Holocausto se considera una ofensa criminal. Aquí, a partir de ahora, quedará impune. “España es diferente”.

Mientras, en Europa en general, y en Alemania en particular, país que confronta su tenebroso pasado nazi con firmeza, pretende que este delito “Negación del Holocausto” se convierta en ley en la totalidad de los países miembros de la Unión Europea. Alemania está preocupada por lo que pasa en España. El diario alemán Die Welt acusa a la justicia española de haber retrocedido a la época de la expulsión de los judíos. En cambio, son pocos los periódicos de España que han dicho alguna cosa al respecto. Sólo algunos periodistas han recriminado la actuación del TC.

Con esta sentencia, el TC no sólo convertirá a España en un refugio para la difusión impune de propaganda nazi y negacionismo del Holocausto, sino que causará un daño irreparable a los colectivos víctimas del nazismo y, muy especialmente, al pueblo judío. Tal y como dice Elie Wiesel, “la negación del Holocausto nazi es indisociable del proyecto de destrucción total de Israel”.

Me causa dolor e indignación esta sentencia del TC. ¿Cómo se pueden sentir los que fueron niños y hoy son hombres y mujeres que vivieron en su propia piel lo que fue el Holocausto? ¿Cómo pueden sentirse quienes han perdido familias enteras, cómo se pueden sentir los descendientes de los supervivientes del Holocausto? ¿Cómo se puede explicar a los chicos y chicas españoles que el TC encuentra que negar el Holocausto es cuestión de opinión? Vivimos en una sociedad hipócrita que en nombre de la libertad de expresión niega la verdad, la existencia del Holocausto. La Negación del Holocausto es un insulto a la especie humana, un insulto a la cultura y a la libertad, es una amenaza a la civilización europea y es un acto innoble para la conciencia de todo hombre civilizado y digno.

Nurit G. Vidal