Reflexión sobre el reconocimiento de los anusim como judíos

Por Plutarco Elías.
Cuando el eterno me concedió la oportunidad de visitar Eretz Israel me di cuenta de que no son los judíos quienes se oponen a reconocernos como sus hermanos, al menos el pueblo judío. Mis amigos y la gente que conocí en las calles me reconocieron como judío de pleno derecho, a pesar de venir de una familia hereje según la tradición. Sin embargo, es en algunas autoridades rabínicas ortodoxas y ultraortodoxas donde creo que radica el asunto. Por favor, no malinterpretéis lo que planteo, son solo algunas autoridades, no digo que sea la mayoría, ya que algunas nos consideran Kosher...

Pienso que el problema está en que Israel, como pueblo, no ha realizado aún un gran debate serio y formal para tratar la cuestión de sus hijos extraviados y su derecho a retornar a su raíz. Para mí, esto se traduce en una falta de reconocimiento en las estructuras sistémicas de la nación judía, ya que muchos individuos, como ya mencioné, sí nos reconocen… Quizás sería apropiado comunicarle tanto a rabí Armoni, como a todos los grandes rabinos que nos visiten, que los anusim tenemos la sincera voluntad de retornar al pueblo de nuestros ancestros y que, además, consideramos oportuno un gran diálogo judío que trate este asunto y haga docencia sobre la realidad de nuestras familias, que recupere la memoria de nuestros padres, que se fueron a descansar sin este reconocimiento, muchos de ellos tristes por el aislamiento de la comunidad hebrea hacia ellos, solo porque en algún momento histórico dieron prioridad a sus vidas (tal como prescribe la Torá) y se apartaron estratégicamente de la religión de nuestros ancestros...

La ley nos indica que la vida es lo más importante y que, incluso, se puede transgredir algún precepto si es para salvar la vida. Nuestros padres tomaron esta difícil decisión, y fueron valientes al hacerlo. Hoy nosotros retornamos, gracias al eterno nuestras vidas no corren peligro (al menos de momento) y desde nuestro corazón esperamos reunirnos con nuestros hermanos que ya han cruzado el Jordán... Hoy quiero recordaros, hermanos anusim de la Diápora, lo que dijo Sidney Greemberg: "Para el judío, Israel es un estado mental”. Lo más importante es que nos inspiremos en Abraham, quien siempre confió en Di-s y por eso pudo ser considerado amigo suyo. Estemos donde estemos sepamos que Israel está dentro de nosotros y el Eterno, bendito es, está con nosotros…