Estadísticas del horror

Por David ben Abraham [Tarbut Shorashim New York].
El antisemitismo en España, tiene una larga historia, pero se le atribuye a Vicente Ferrer el influenciar a las masas con sus sermones contra los judíos, los cuales desembocaron en un gran brote de violencia contra los judíos en 1391. En 1480 la Cortes Españolas, adoptaron la segregación, ideada por Fray Alfonso de Espina, en su libro: (Fortalitium Fidei), creándose una inquisición a la española, designando al Vicariato General de los Dominicos, como los primeros inquisidores, iniciando sus operaciones en 1481.

 

Con la coronación de Fernando I, como rey de Aragón y el posterior matrimonio con la reina Isabel de Castilla, en 1469, y la unificación de los dos reinos en 1479, la política antijudía, fue en cierta forma creación personal de estos dos monarcas y crearon una inquisición subordinada no al Papa, sino a los reyes españoles y dirigida por un siniestro personaje, el dominico Tomás de Torquemada, a partir de 1483. Entre los perseguidos y sospechosos estaban incluso los judíos conversos al cristianismo –marranos-, ya que algunos practicaban en secreto las tradiciones judías, tal como fue el caso de la Masacre de Lisboa, en 1506, donde una enfurecida chusma, asesina a unos 4.000 marranos, al sospechar que practicaban en secreto las tradiciones de Pesaj (Pascua judía) y Yom Kipur.

De las aproximadamente 341.000 víctimas de la inquisición, en su mayoría eran judíos y marranos: 32.000 murieron en la hoguera, 17.659 fueron quemadas en efigie al no poder quemarlos en cuerpo presente, por ser fugitivos o morir antes de la pena, 291.000 recibieron castigos menores, como ser azotados en público y tener que vestir el sambenito, algunos a servir de esclavos en las galeras españolas y portuguesas.

Con el edicto de expulsión de los judíos de España, firmado el 31 de marzo de 1492, cuya población era de entre 300.000 a 600.000 judíos. Miles se convirtieron al cristianismo, para salvar sus vidas, muchos huyeron a Portugal -en 1497 por un edicto real todos los judíos  en Portugal fueron bautizados-, otros a Marruecos, Amsterdam y las naciones mediterráneas, especialmente a Constantinopla. Otros lograron huir al nuevo mundo, pero aún en el nuevo mundo fueron perseguidos por el "santo oficio", que instaló tribunales en Lima, Ciudad de México y Cartagena de Indias.

La expulsión de España, fue precedida por otras ciudades y ciudad-estado europeas: Viena 1421, Colonia 1424, Augsburgo 1439, Baviera 1442-50, Perusa 1485, Vicenza 1486, Parma 1488, Milán y Luca 1489, Florencia 1494.

Respecto a Lutero, en un inicio coqueteo con los judíos intentando acercarlos, pero al ser ignorado, volcó toda su furia y su veneno maligno en su: Von den Juden und ihren Lugen (Acerca de los judíos y sus mentiras) publicado en Wittenberg en 1543, el cual es considerado como la primer obra del antisemitismo moderno, anticipándose al holocausto, ya que señala en su obra que habría que incendiar sus sinagogas, destruir sus libros, prohibir la predicación de los rabinos,  destruir sus casas, confiscar sus propiedades para después incorporar a esos gusanos ponzoñosos y envenenados al trabajo forzado…

Lutero, no se satisfizo con el ataque verbal contra los judíos, sino que logro que fuesen expulsados de Sajonia 1537 y de otras ciudades alemanas. Después de muerto Lutero, su veneno continúo en sus seguidores, que saquearon la sinagoga de Berlín 1572.

En 1536 Juan III, rey de Portugal, logró que el papado organizara una inquisición en Portugal, y expulsa a los judíos de Nápoles 1541 y en 1555 el Cardenal Caraffa, gran inquisidor y azote de los judíos, se convierte en el Papa Pablo IV, el cual continua con la segregación de los judíos en los Estados Pontificios y a partir de 1562 la palabra gueto se convierte en el termino oficial de las leyes antijudías.

Aunque la inquisición española estuvo subordinada a los reyes de España, después la Iglesia Católica continúo durante más de tres siglos la persecución contra los judíos, cobrando victimas hasta 1790.

Bibliografía
JOHNSON, Paul: Historia de los Judíos. Ediciones B.S.A., Barcelona, 2003.