Una jornada histórica, sí señores

Por Miquel Segura.
¿Es procedente publicar un artículo sobre la I Jornada Internacional de Xuetes en las páginas de “Cultura”? Creo que sí, aunque el acontecimiento fue mucho más que cultural. Hubo quien habló de un “hito histórico” y seguramente no se equivocaba. La convocatoria y posterior celebración en Palma de un encuentro de descendientes de judíos conversos era algo impensable hace sólo unos pocos años. Roser Parés i Fuster, presidente de Tarbut Shorashim, tuvo el buen acierto de hacerlo todo en su justa medida.

Un llamado -que dirían los argentinos- a través de Internet: que vinieran los que quisieran, sin presiones ni historias. Acudieron unas 70 personas y, ojo al dato, procedentes de 4 países: España -mallorquines y catalanes- Israel, Portugal y Ecuador. Colaboraron el “Instituto de Relaciones Culturales Baleares-Israel”, el ayuntamiento de Palma -cediendo gentilmente el “centre Flassaders”-  y Tarbut Sefarad, cuyo presidente general, Mario Saban, nos honró con su presencia.

La jornada fue diversa.
Mi compañero y amigo, Pere Bonnín, reivindicó su conocida teoría: no somos xuetes sino juetes o juetons. Yo mismo expuse mi personal y particular trayectoria: de xuete a judío -miembro de la Comunidad de Palma- a través del Retorno a la religión de mis ancestros. Antoni Pinya, maestro de cocineros, maravilló a los asistentes con su ponencia: “La cocina de los xuetes, la cocina de Dios”. No podía faltar el primer rabino xueta tras el martirio de Rafel Valls: Nissan Ben Abraham, que ahora se dedica, entre muchas otras cosas, a instruir en el judaísmo a un grupo de descendientes de judíos conversos. Jacqueline Tobías desempolvó un viejo vídeo rodado en 1992 que nos hizo comprobar el largo camino que llevamos recorrido hacia la recuperación de nuestra particular memoria histórica, y la batalla que le vamos ganando día a día a la intolerancia. Mario Sabán, cuya prosa y erudición enamoran, habló de la espléndida realidad de Tarbut Sefarad -172 sedes, sólo en España- y de las grandes perspectivas de esta extensa red virtual de amigos de la cultura hebrea. El final resultó antológico, con las canciones de Xisco Bonnín, sobretodo la dedicada a nuestra memoria xueta: “es martellet”. Entre todos hicimos posible lo imposible. Y el año que viene seremos multitud. Seguro.

8/4/2011. Publicado en Última Hora.