Recortes de prensa

No quiero entenderlos

20/7/2007  l  Publicado en AURORA DIGITAL
No me pidan entender, comprender, aceptar a los que hoy son enemigos de Israel al otro lado de la frontera. Si eso es lo que se requiere para llegar a una futura paz, anuncio desde ahora que renuncio a esa paz. El día que nosotros aquí podamos identificarnos, porque de eso se trata, con esa gente, habremos perdido nuestra imagen y nuestra identidad.



Claro que puedo entender que haya una organización como Hezbollah y un líder como Hasan Nasrala. Nosotros también tenemos dementes, fundamentalistas e incluso sádicos de la peor calaña. También puedo entender que haya gente, mucha gente, a la cual la suma de un conflicto de muchas décadas, el infortunio y la desgracia que éste les causa a diario a lo largo de años, la incesante propaganda e incitación en todos los medios de difusión, los hayan llevado a profesar un odio visceral hacia Israel.
Pero lo que jamás entenderé y trataré de no entender, es cómo esa multitud erige en héroe y prócer a alguien que asesinó a sangre fría a una indefensa niña de cuatro años partiéndole el cráneo con alevosía. Nuevamente: entiendo que para la madre sea una fiesta el retorno de su hijo. Una madre es una madre. También podría entender que lo hagan los miembros de Hezbollah, porque hoy es él, mañana nosotros. ¿Pero la gente común? ¿Las multitudes?.

Dime quiénes son tus héroes y te diré porqué no quiero ni entenderte ni identificarme ni comprenderte ni nada. Incluso si hubiese mañana un acuerdo formal de paz, no me gustaría ir de visita a sentarme a tomar arak y comer cordero, por la misma razón por la cual no me apetece sentarme en Berlín a beber una cerveza y comer salchichas. Aquí me preguntaría qué habrá hecho su padre o su abuelo, allí me preguntaría cómo habrá festejado el feliz retorno del héroe bueno que destrozó a golpes el cráneo de una niña de cuatro años que vio también cómo asesinaba a su padre.

Tampoco los entendería políticamente, con las disculpas del caso. No quiero aventurar nada sobre el coeficiente intelectual de ese pueblo al que todos gustan calificar de inteligente, en un país al cual todavía se empeñan en llamar "la Suiza de Oriente Medio'' los que no conocen la existencia del prefijo "ex''.
Pero debo confesar, atendiendo a lo que hemos sido y somos capaces de hacer con los responsables de esa guerra, de la cual salimos infinitamente mejor que Hezbollah y el Líbano, que si en el Líbano hubiera un pueblo apenas parecido al nuestro,Nasrala estaría ahora en el exilio. Imagínese: un país entero destrozado hasta sus mismos cimientos, centenares si no miles de muertos y heridos, una infraestructura que ahora es similar a la de la prehistoria ¿y todo para obtener, al cabo de dos años, la liberación de cinco presos y algunos cadáveres?.

Buenos  comerciantes fueron siempre. Pero muy inteligentes, no.

M.W.

Remitido por Francesc Grabolosa