BURGOS

Ampliación de la declaración mundial de la Catedral a la aljama burgalesa

Por Raquel Ojeda [Tarbut Burgos]
Una comisión ha elaborado la propuesta que estudiará la Unesco, para decidir si aprueba la ampliación de la declaración de la Catedral de Burgos como Patrimonio Mundial, entre otras actuaciones propone un plan de excavación, gestión, conservación y promoción de la judería burgalesa. De lograrse la ampliación de la declaración del Patrimonio Mundial de la Catedral a todo el casco histórico, la nueva distinción servirá para que 78 hectáreas de la ciudad alrededor logren estar bajo ese nombramiento. Entre las numerosas actuaciones que posibilita está la de la aljama.

 

Una vez que se ha logrado el informe favorable de Icomos es necesario hacer una buena defensa del proyecto burgalés en la asamblea general de la Unesco que se celebrará a finales de mes en Doha (Catar).
La comisión que ha elaborado la propuesta que estudiará la Unesco planteará la necesidad de excavar y dar a conocer la judería, que en la Baja Edad Media ocupó la ladera oeste del Castillo.

La Aljama se encontraba ubicada cercana al castillo. Existieron dos juderías: la de Arriba y la de Abajo. La judería de Arriba ascendía desde esa calle Tenebregosa -actualmente Fernán González- hacia el castillo, iglesia de Santa María la Blanca -ya desaparecida-, y la calle de las Armas – también desaparecida-, y tenía su núcleo principal en el barrio que en el siglo XV se llamaba Villa Nueva.

La judería de Burgos fue durante mucho tiempo la más importante y la más poblada de todo el norte de España. Ya era famosa y de relieve en la época del Cid. Su mayor esplendor lo vivió en el siglo XIII, durante los reinados de Alfonso X y Sancho IV, cuando sus dirigentes nombraban a los adelantados de otras aljamas.

«Queremos hacer que surja el antiguo barrio de la judería como un elemento importante del entorno de la Catedral. Es una cápsula del tiempo que tenemos escondida porque la taparon los franceses durante la Guerra de la Independencia y hay que ponerla en valor», indicó Álvaro Díaz, presidente del Colegio de Arquitectos.

Raquel Ojeda