BURGOS

Burgos y su comarca de Odra-Pisuerga ponen en valor su pasado judío

Por Raquel Ojeda [Tarbut Burgos]
La declaración de la Unesco y el centro de interpretación sefardí en Castrillo de Mota de Judíos contribuirán a poner en valor el legado judío de Burgos y la comarca de Odra-Pisuerga.

La 38 asamblea anual del Comité de Patrimonio Mundial de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), que se celebró en Doha (Qatar), aprobó por unanimidad la ampliación de la protección de la Catedral a 78 hectáreas del centro histórico que incluye toda la antigua judería. La nueva zona alrededor de la Catedral protegida por la Unesco contará con señalización propia antes de que acabe este año.

La ampliación de los límites de protección de la Catedral permitirá acceder a líneas de ayudas del Ministerio de Cultura vinculadas a la aplicación de las nuevas tecnologías a los bienes declarados Patrimonio Mundial y realizar todos los proyectos que se tienen previstos en la aljama burgalesa.

Los centros históricos de las ciudades han experimentado profundas transformaciones a lo largo del paso de los siglos, especialmente en las últimas décadas, a consecuencia del crecimiento y dinámica urbanos.

Y ante estos retos la administración debe liderar acciones globales, integrales, de reservación, revitalización y puesta en valor del patrimonio con el objetivo de dinamizar los cascos históricos. Con esta actuación sobre la Judería y otras zonas se ha dado un primer paso de revitalización, desencadenante de otros de especial interés histórico, cultural y turístico.

 

Castrillo, de 'Matajudíos' a 'Mota de Judíos'

Por otra parte, tras la consulta popular celebrada el pasado 25 de mayo, Castrillo Matajudíos, pueblo de la provincia de Burgos, decide cambiar el nombre del topónimo de la localidad. La propuesta es llamarlo Mota de Judíos, en referencia a una colina donde hubo una judería.

En 1035 la localidad burgalesa de Castrojeriz desterró a los judíos de su aljama después de la muerte del rey Sancho III. Desterrados al barrio de Castrillo, los judíos se refugiaron en una colina conocida como La Mota. El pueblo se llamaba originalmente Mota de los Judíos. El error de un escribano de una letra dio lugar al nombre tan siniestro, que ha perdurado hasta nuestros días.

La nueva denominación, Castrillo de Mota de Judíos, del pueblo fue votada favorablemente en la consulta popular.

Sin perjuicio del procedimiento legal establecido para el cambio de nombre, desde el Ayuntamiento se han puesto en contacto con el Centro Sefarad-Israel en Madrid para desarrollar una serie de iniciativas de naturaleza cultural, para conocer la historia y la cultura judía en este enclave de la geografía burgalesa.

Aprovechando la repercusión mundial alcanzada con el proceso del cambio de nombre del pueblo, serán gestionadas a través de la creación de una Fundación que ya tiene nombre Mota de Judíos, el mismo que en los próximos meses tendrá definitivamente la localidad. El centro sefardí abarcará cinco siglos de la influencia judía en la comarca.

Las excavaciones arqueológicas en el enclave de ‘La Mota’ y la construcción de un centro de interpretación de la cultura sefardí vinculado a la influencia de esta comunidad en el Camino de Santiago contarán con los apoyos de las Administraciones locales y autonómicas, en colaboración con el Centro Nacional Sefarad de Israel, la Federación de Comunidades Judías y la Red de Juderías de España.

El embajador de Israel en España, Alon Bar, ha dirigido una carta al alcalde de Castrillo de Mota de Judíos, Lorenzo Rodríguez, en la que le hace llegar su «más sincero y afectuoso reconocimiento por la iniciativa de su corporación de cambiar el nombre a su localidad».

Raquel Ojeda [Tarbut Burgos]