Call de Besalú

El miqvé o baños judíos de purificación

La "Plaça dels Jueus" está dedicada al historiador Manuel Grau Monserrat, puesto que él dedicó su tesis doctoral al estudio de la judería de Besalú. A un lado de la placa conmemorativa se encuentran las escaleras que conducen a través de un pasillo subterráneo. Aquí es donde se encuentra el monumento más curioso de Besalú: EL MIQVÉ. Fue descubierto en el año 1964 por el propietario del terreno superior al mismo, Sr.  Esteve Arboix. Da la casualidad de que el edificio se encuentra en la parte subterránea del lugar donde  se halla los restos arqueológicos de la sinagoga, documentada en 1264.


 El descubrimiento del edificio se hizo de manera inesperada. El primer acceso fue por la parte superior puesto que se trataba de trabajos de realización de un pozo. Cuando terminaron los trabajos arqueológicos se solicitó la colaboración del Rabino Chilli de París para determinar exactamente las características del edificio y su función. El Rabino acudió acompañado del Rabino de Perpignan. Su valoración final fue que se trataba de un Miqvé o baños judíos de purificación y que cumplía exactamente los requisitos de estos edificios, es decir la medida de capacidad de 40 saha, el acceso directo sin canalización de agua de una fuente natural y un número determinado de escalones de acceso a la piscina de purificación.
 
En el año 1966 Besalú fue declarado monumento histórico-artístico nacional gracias a su gran valor arquitectónico y gracias al descubrimiento del Miqvé ya que es una pieza única en España y la tercera descubierta en Europa.

 
EL MIQVÉ O BAÑOS JUDÍOS DE PURIFICACIÓN

La palabra Miqvé significa baños judíos de purificación. Se trata de una sala subterránea a la que se accede a través de 36 escalones. Es un edificio de sillería y de estilo románico.  La piedra utilizada es travertino al igual que se aprecia en el resto de edificios medievales de la población. Posee una ventana abocinada al este, bóveda de cañón y una piscina rectangular. En el tercero de los peldaños de descenso a la piscina, se aprecia un orificio por el que se controlaba el nivel del agua y la filtración se producía de forma natural.
 
Su función es la purificación espiritual y preparación para algún suceso importante en la vida de un judío. La persona debe estar preparada para el acontecimiento y por ello deberá lavarse y peinarse previamente. Una vez realizados los pasos preliminares, descenderá a la piscina por los siete últimos peldaños y se sumergirá tres veces dentro del agua.

La mujer judía se purificaba en distintas ocasiones a lo largo de su vida: después de la menstruación, durante el embarazo y una vez producido el parto, también en el caso de contraer matrimonio. Es un acto importante en la conversión al judaísmo y también en el caso de los hombres religiosos ya que suelen purificarse antes del Sabat.