CASTELLDEFELS

Israel cumple 60 años

Han pasado sesenta años desde la fundación del Estado de Israel mediante un acta de autodeterminación reconocida internacionalmente. Sin embargo, Israel es el único Estado del mundo sometido a un flujo constante de teorías conspiratorias y libelos de sangre. Su política y sus acciones son condenadas obsesivamente por la comunidad internacional, y el derecho a su existencia es constantemente debatido y amenazado no sólo por sus enemigos árabes, sino también por amplios sectores occidentales.

La reciente desclasificación de millones de documentos correspondientes al Mandato Británico (1920-1948) y a los inicios de Israel, no usados por las anteriores generaciones e ignorados o distorsionados por la actual historiografía revisionista, revelan no sólo que la exigencia de desposeer a Israel de los llamados “territorios ocupados” es infundada, sino también que la zona obligatoria establecida por el Mandato en 1920 para restaurar la patria nacional judía comprendía el territorio actual de Israel, Jordania, Cisjordania y Gaza. En 1922, Winston Churchill redujo este territorio creando Transjordania y dando tres cuartas partes de Palestina a la dinastía Hachemita, en aras de la “realpolitik” de la época. Aún así, el territorio destinado a los judíos comprendía el Israel actual, Cisjordania y Gaza. El Mandato animaba al completo asentamiento de los judíos en el territorio, incluyendo las tierras estatales y desérticas no requeridas para fines públicos. Exigía además que “ningún territorio palestino fuera cedido o arrendado, o de algún modo puesto bajo control del gobierno de cualquier poder extranjero”, porque era única y exclusivamente de los judíos. La comunidad internacional, incluido EEUU y los países amigos de Israel, han violado y siguen violando los términos del Mandato.