CASTELLDEFELS

Bernat Pomar 'semper vivat'

Por Pere Bonnín [Tarbut Castelldefels].
Mantuvimos intensas charlas en su piso de la calle Provença de Palma, donde fue hallado sin vida. Hablamos de nuestra lengua catalana, de nuestra cultura condicionada por la ascendencia judía y, sobre todo, de música. Estos eran sus amores. Antes de iniciar el retorno al pueblo del que fuimos apartados, tuvo el brío de poner música a cinco poemas míos, tres de ellos relacionados con la tortuosa vía de la espiritualidad judeocristiana: Nissaga, Connubi y Mauthausen. Eligió la voz de contralto para dar más énfasis a mis palabras. Sus cinco canciones o Lieder fueron estrenadas el 24 de marzo de 2004 por Eulàlia Salbanyà, acompañada al piano por David Mohedano, en la iglesia de Sant Antoniet de Palma.

Bernat Pomar me confesó su deseo no sólo de regresar a la religión hebrea, sino también de hacer aliyá, emigrar a Israel. Esperaba encontrar allí, junto con sabios rabinos, respuestas a las preguntas racionales y permanentes del ser humano. Ya sabemos que la religión es el arte de dar respuestas absurdas a esas preguntas lógicas, pero el judaísmo, si no las resuelve, enseña al menos a discurrir sobre ellas. Bernat Pomar habría sido feliz en una yeshivá de Jerusalén debatiendo con su oponente aspectos ininteligibles de la Biblia. Tal vez la felicidad en el más allá, querido Bernat, consista en entender los textos oscuros del libro de la vida.


Publicado en Ultima Hora 22.12.2011