CASTELLDEFELS

Orgasmo tremendo

Israel ha sufrido varios sismos en los últimos meses. El último fue de dos grados en la escala de Richter. Con el fin de decidir las adecuadas medidas antisísmicas, la Kneset o Parlamento celebró un debate, en el que Shlomo Benizri, diputado del partido religioso Shas, echó la culpa de la frecuencia de terremotos a “las relaciones homosexuales”.

Al parecer, para este diputado, cada orgasmo homosexual es tan intenso que hace temblar la tierra. No me extraña, pues, que en todo el mundo sean legión los que salen del armario y que la comunidad homosexual haya alcanzado tanto poder que consigue leyes específicas basadas en su modo de entender las relaciones sexuales. El diputado de Shas expresó su convicción de que “una manera efectiva de evitar daños por terremotos es detener las leyes que incitan a la actividad homosexual en el Estado de Israel, que de todas formas provoca terremotos.” Shlomo Benizri adujo como argumento un texto talmúdico, que la comunidad homosexual del siglo XXI calificaría de homófobo. Si este hombre está en lo cierto, los orgasmos homosexuales inciden mucho más en el cambio climático y en el calentamiento del planeta, que los aerosoles y los tubos escape de los automóviles y aviones. No entiendo muy bien cómo funciona esto, pero tengo entendido que si uno tapona el tubo de escape se produce una gran explosión. No sería la primera vez que la religión contiene unas claves que luego son desveladas por la física o las ciencias. Aunque opino que, en este caso concreto, el parlamentario de Shas mea tan fuera de tiesto como otros entran por la puerta de salida.

Publicado por Ultima Hora.