Sobre arte, pintura y pintores judíos

Por Santiago Raigorodsky.
Hablar de arte judío no es tarea simple, porque hablar de arte judío significa sumergirnos en un pasado remoto. Hablar de las raíces profundas de este arte significa abrir un largo paréntesis y pasar revista a la historia entera del pueblo judío, a su filosofía, a sus vivencias, a sus creencias, en fin, a su cultura toda. Y es compleja la historia judía por lo atípico de la misma. Prácticamente, desde el comienzo de la misma, ya sea porque su territorio había sido conquistado o se habían visto expulsados de aquellos lugares donde vivían, los judíos siempre se han visto inmersos e influenciados por las culturas de otros pueblos.

No obstante, ellos siempre han sabido mantener intactas sus creencias y conceptos de vida. Pero eso, nos lleva también a tener en cuenta los puntos de contacto con las diferentes corrientes y sistemas de pensamiento con las que el judío ha tenido relación a través de su historia.

El origen del arte judío está allí en los comienzos de nuestra civilización y seguramente, es la creación literaria la más importante expresión de la cultura de este pueblo. La Biblia, este conjunto de libros, de origen diverso, junto a muchos otros libros y estudios surgidos de ella, ha marcado profundamente la personalidad de este pueblo y todas las formas de expresión emanadas de él, llegando inclusive, hasta nuestros días

No obstante, mi propósito no es hablar de religión, de historia, filosofía o literatura, temas cada uno de ellos apasionantes y que ocupan infinidad de páginas de libros y tratados por grandes pensadores. En este breve artículo, quiero hablarles de pintura y pintores judíos, cuyo aporte es bastante desconocido.

Una de las primeras dificultades que se me ha planteado ha sido con respecto al título, procurando definir el tema a tratar. He pensado “¿Arte judío?”, “¿Arte del pueblo de Israel?”, “¿Arte israelí?”. Es evidente que estas opciones están tan profundamente imbricados que difícil sería decir, por ejemplo, que el arte israelí comienza a partir de 1948, año de la creación del moderno estado de Israel.
Esta granada tallada en marfil se cree que coronaba un centro ceremonial usado por los sacerdotes del Templo de Jerusalén en el periodo del Primer Templo.

El problema comienza a ser mas complejo por lo heterogéneo, por la multiplicidad de aristas que presenta, por la diversidad de sus orígenes y por las distintas motivaciones que hacen surgir cualquier expresión de lo que hoy llamamos arte, y más si hablamos de arte judío. Esto hace que muchas apreciaciones que uno puede hacer al respecto, lleguen a ser polémicas o simplemente inconsistentes.

Es evidente que el arte judío es anterior al actual estado de Israel, es más, mucho de este arte ha sido creado en distintos y remotos lugares de nuestro planeta, allí donde se encontraran judíos, nacidos o llevados a esos confines por diversas circunstancias de la historia. Difícil también es llegar a definir cual es el elemento que pueda hacernos pensar que tal o cual creación es representativa de un arte judío auténtico.

Estrella de David flanqueada de leones en un amuleto de protección procedente de Ucrania. Arte popular del siglo XIX. Basilea, Museo Judío.

Alfarería de Bet Shean - Siglo VI e.c.


En el Estado de Israel, aún hoy hay muchas personas que siguen discutiendo acerca de quién es judío. Difícilmente podría entonces, quien escribe éstas líneas, definir cuales son las características que hacen a un genuino arte judío.

¿Acaso todo el arte que se genera en Israel es arte judío? ¿Todo arte realizado por artistas judíos, es arte judío? ¿Tal vez pensará un artista judío de Senegal, de Argentina o de Estados Unidos, que aquello que él está creando, por el sólo hecho de ser él judío, es arte judío? ¿Pensará un artista no judío que está tratando un tema relacionado con el mundo judío, que está creando un arte judío?, (posiblemente el caso mas llamativo es el de Rembrandt que pintó numerosas escenas de la vida judía).

¿Es el tema lo que define al arte de un pueblo? ¿Es la región o el lugar dónde se desarrolla lo que lo define? ¿Es el origen religioso del creador lo que determina el significado de aquello que crea? ¿Es el espíritu o el alma de la creación la que nos hace pensar que pertenece a tal o cual grupo cultural?

En lo personal, pienso que el artista plástico utiliza un lenguaje que es universal, contrariamente a un lenguaje literario que posibilita definir con mayor exactitud el origen de la creación. Creo que solamente aquellas culturas que han permanecido totalmente aisladas han podido, de alguna manera, crear un lenguaje plástico propio. No es el caso de los pintores judíos.

Todas estas preguntas que me he hecho me hacen reflexionar profundamente y simplemente prefiero decir que hay una pintura hecha por artistas judíos.

No obstante, este breve artículo no tiene intención polémica, ni tiene la pretensión de entrar en ella, cosa que en su momento han hecho profundos pensadores como Martín Buber y otros o incluso, en una época mas actual, el crítico de arte Harold Rosenberg. Aunque admito el hecho de no poder evitar que se suscite al respecto una diversidad de opiniones, lo que siempre considero sano.

Simplemente trataré de dar un panorama muy superficial sobre el considerado arte judío y algunos de sus antecedentes, sobre la pintura y los pintores judíos. Asimismo, en otro artículo, presentar un leve panorama del arte en el joven Estado de Israel.

Podríamos señalar que en sus comienzos, el arte judío era una consecuencia o cumplía con una función de tipo ritual o ceremonial, donde representaba una función principalísima de la experiencia y expresión estética judías. Deberíamos remontarnos a dos, tres mil años o más, para encontrar algunos antecedentes de arte judío, de un arte, que como dijimos anteriormente estaba profundamente relacionado a los ritos religiosos de esta cultura.