MONTBLANC

Israel visto a través de los ojos de Israel [2]

Por Patrizia Luna [Tarbut Montblanc]
Parte 2 de 3. El día 20 de octubre la señora Rajel Cohen Taragano, madre de José Bendor Taragano, presidente de Tarbut Jerusalem, nos invito al museo Theodor Herzl. Quisiera comentar que la señora Rajel es de descendencia sefardí (Tarragona) de una familia que llegó a Jerusalem antes de 1870. Ella, al día de hoy, es una excelente profesora de hebreo, y además ha tenido como alumnos a personas con dislexia y otros problemas de aprendizaje.

Una mujer con fortaleza y con ternura, que quiso mostrarnos la importancia de la historia de este personaje.

Dentro del museo de Theodor (Binyamin Ze'ev) Herzl podemos ver su sueño y su visión por una tierra para los judíos. No en vano llamado el visionario del sionismo.

Herzl nació en Budapest en 1860, fue educado con un espíritu judeo-alemán del período. En 1884 se doctora en Leyes en Vienna. Pero su creciente entusiasmo por la poesía y las humanidades lo hacen llegar a ser periodista en París en la Neue Freie Presse.

Después fue editor literario, escribió varios dramas y comedias, pero no enfocadas a la vida judía ya que Herzl encontraba el anti-semitismo como algo que no tocaba su vida. Pero al trabajar en el diario fue enfrentado cara a cara con este problema y otros más que rodeaban a los judíos. Esto le dio inspiración para escribir su obra The Ghetto (1894) en donde la asimilación y la conversión son rechazados como solución. Él esperaba que esta obra ayudara a soluciones basadas en una mutua tolerancia y respeto entre cristianos y judíos.

Muy pronto tuvo apoyo de los judíos de todo el mundo y se expresó la idea de la soberanía judía y, por lo tanto, el establecimiento de un Estado judío. Para comenzar propuso un programa de colecta de fondos el cual trabajaría para la realización de este objetivo y se llamó Organización Sionista

Tras luchar para conseguir este sueño hubo muchos obstáculos. Finalmente, después de su muerte (1904), su sueño se hizo realidad.

“Si lo haces, entonces no permanecerá como un sueño”.

Patrizia Luna