El gozo intelectual y el método científico

Por Matilde Rufach [presidenta Tarbut -Amics Lleidatans de la Cultura Hebrea].
El 15 de noviembre de 2010 fue investido doctor Honoris Causa por la Universidad de Lleida el Dr. Jorge Wagensberg Lubinski (de familia de tradición judía), autor de muchísimos libros, creador de CosmoCaixa y responsable museístico del futuro Museo de la Ciencia de Lleida. El acto se desarrolló en el auditorio del Centro de Culturas de Cappont, con la asistencia, entre otras personalidades, del ex president de la Generalitat Pasqual Maragall.

Felicitamos efusivamente a Jorge Wagensberg por este doctorado, su humildad (la de los muy grandes), su trayectoria (solo hay que ver su extensa publicación científica), su tenacidad, buena oratoria y desbordante sabiduría; es un ejemplo a seguir para todos, jóvenes y no tan jóvenes, en el camino de la vida.

“Lejaim” (por la vida) Dr. Wagensberg


Resumen del discurso del Dr. Jorge Wagensberg el día de la concesión del Doctorado Honoris Causa por la Universidad de Lleida (UdL)

Empieza el Dr. Wagensberg su discurso diciendo que “podemos dividir en tres familias el gozo intelectual: gozo por estímulo, gozo por conversación intelectual y gozo por comprensión”.

El gozo por estímulo se produce en la mente humana por la paradoja entre lo que observamos y lo que comprendemos.

El gozo por conversación intelectual: la mente se da cuenta que la conversación no se ha acabado, continúa.

El gozo por comprensión - todo científico ha de ser sensible a la observación de la realidad-;  ésta suele ser de súbito, la mente experimenta un gozo difícil de explicar, la realidad existe y yo la puedo comprender. El precio no puede ser más grande, en el acto de la comprensión es posible arrodillarse y llorar…

Ej: no es lo mismo probar una cucharadita de caviar y experimentar el gusto (gozo por comprensión), a que alguien te lo cuente.

En lo que se refiere al método científico, dice Wagensberg que en ciencia solo hay una cosa cierta: la incertidumbre…

Hay dos momentos importantes en la historia universal para Wassenberg en lo que se refiere al gozo intelectual:

El Renacimiento en el s. XVI y la ciudad de Viena de los años 20 del siglo XX, donde, en las famosas cafeterías de la gran urbe, pululaban en aquella atmósfera erudita mentes muy privilegiadas: Freud (judío como sabemos) y otros grandes intelectuales de la época, pues el diálogo entre personas diferentes favoreció el fuego cruzado de ideas, de las que se ha beneficiado posteriormente la humanidad entera.