Tarbut Sefarad

Charla sobre las diferentes miradas de la religión judía

Por Estefanía Martín Curco.
Existe desde hace bastante tiempo el grupo de jóvenes de diálogo interreligioso. En él nos dedicamos a hablar, compartir y opinar de manera abierta y amena acerca de nuestras inquietudes espirituales de la actualidad, es decir, de qué manera vivimos nuestra fe y cómo la afrontamos en el día a día. Aparte de todas esas cosas hacemos mucho más. También celebramos festividades típicas de cada religión o, en el caso que nos concierne, conferencias.

El 28 de junio de 2013 tuvo lugar en la tienda de productos ecológicos y de comercio justo ubicada en la calle Mallorca 330 una serie de conferencias, cuyo tiempo era escueto, acerca de las diferentes miradas y ramas que posee la religión judía.

Sus ponientes fueron Hagay Haim y Víctor Sorenssen. Ambos expertos en estas materias. Tanto Hagay Haim como Víctor Sorenssen trabajan desde hace mucho tiempo para la difusión y la adaptación en nuestra sociedad de la cultura judía. Y, cómo no, la colaboración y mano organizadora de Verónica Sartore.

Durante el tiempo en que las conferencias tuvieron lugar pudimos apreciar que la sabiduría de nuestros ponientes acerca de la materia se quedó corta. Se habló de las diferencias que hay entre el judaísmo como pueblo, es decir, de las diferentes etnias que existen como los sefarditas, los askenazis, y los mizrahis ya que entre ellas dentro del estado de Israel no son aceptados del mismo modo. Una muestra de ello es el racismo dentro de las mismas etnias ya que en un colegio de enseñanza primaria pueden haber polémicas del porqué mezclan a niños de tendencia sefardí y niños askenazis.

Otro tema que tuvo lugar fue las ramas existentes que hay en el judaísmo. De hecho, se pudo escuchar que en el siglo XVII surgió el judaísmo laico y que a partir de entonces surgieron las ramas laicas y reformistas dentro del mismo. Lo que quiere decir con eso es que cada rama de la religión vive las tradiciones de un modo u otro.

Para concluir, hay que decir que el judaísmo es abierto, plural y diverso con lo que se pueden encontrar virtudes y defectos dentro de una de las ramas existentes. En resumen, un pueblo lleno de historia donde los haya.