En la prensa

La judería olvidada

14/11/2008  I  Publicado en ideal.es
Por Rafael Civantos Cuesta.
HACE unos días tuve que resolver unas gestiones en la Concejalía de Urbanismo del Ayuntamiento de la capital, cuando me indicaron donde se encontraba preferí ir dando un paseo en lugar de hacerlo en taxi o en mi propio coche. Sorpresa la mía fue cuando empecé a adentrarme en el casco antiguo de esta capital y sin darme cuenta es como si me hubiese trasladado a algunas ciudades que tienen entre sus atractivos turísticos la judería, como pudieran ser Córdoba o Toledo.



Siempre me ha llamado la atención todo lo relacionado con la cultura judía, pero la verdad es que nunca pensé que la huella la pudiéramos tener tan cerca. Cuando empecé mi paseo por el antiguo barrio de Santa Cruz, entrando por la escalera de la calle Millán de Priego, comencé a ver las fuentes y el monumento de las huellas de los que por aquí un día pasaron; mi sorpresa fue mayúscula y mi cabeza empezó a recordar muchas de las informaciones que mi amigo Rafa Cámara, presidente de la Asociación Inventa, ha venido dando en los distintos medios de comunicación, y mi imaginación comenzó a retrasarse en el tiempo hasta imaginar cómo sería este barrio cuando por su calles andaba Ibn Shaprut, ilustre ciudadano judío de Jaén, que llegó a ser Consejero y Primer Ministro de Abderramán III y se encargaba de recibir a los embajadores extranjeros.

Son muchos los esfuerzos que se han hecho para que Jaén se incluya en la red de juderías; pero un patrimonio de tan relevante importancia como éste no puede quedar olvidado en unos pocos folletos o páginas web de la red de juderías; se tiene que dar un paso más y estamos en el momento crucial, que es la declaración de la Catedral de Jaén como Patrimonio de la Humanidad, pues esa declaración no puede quedarse sólo en la Catedral, sino que hay que aprovechar el tirón y en esa declaración tiene que entrar todo su entorno, porque en su día esta ciudad tendrá que ofertar como atractivo turístico la Catedral Patrimonio de la humanidad y los turistas que hasta aquí lleguen no pueden pasar de largo de este entorno.

Sin ser un experto en la cultura judía, aunque amante de ella, me cautivó el paso por la calle Almendros Aguilar en busca del arco de San Lorenzo, divisar a la altura de la calle Montero Moya una de la majestuosas torres de nuestra Catedral, entre los callejones y las casas encaladas.

Esto no puede esperar; se tiene que trabajar todos en una misma dirección para que nuestra judería más pronto que tarde sea declarada patrimonio de la humanidad, dejando así de ser una judería olvidada, para que la labor que en su día inicio mi amigo Rafa Cámara se vea recompensada de alguna manera con el gran reconocimiento de todo el mundo a este bonito rincón de la capital del Santo Reino, en el que nacieron y vivieron importantes personajes de la cultura de Al-Andalus.

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