Reportajes

«Sagunt debería potenciar el turismo entre el mundo judío»

Levante l El Camp de Morvedre  l  12/1/2012

El delegado de la asociación Tarbut Sefarad en Sagunt intenta promocionar la ciudad e impulsar en ella su cultura

TXEMA CAMPOS PEREZ. SAGUNT.

Ha iniciado prácticamente solo una ‘batalla’ por promocionar Sagunt como destino turístico entre el mundo judío y por difundir en la ciudad la milenaria historia y cultura del pueblo hebreo. Es César Arias, un agente comercial que desde hace dos años representa a la asociación judía Tarbut Sefarad en Sagunt.

Este judío residente en Port de Sagunt está convencido de que la ciudad «deberla potenciar el turismo entre el mundo judío» y pretende promocionar la localidad a nivel nacional e incluso internacional, dando a conocer una de las juderías mejor conservadas de España que incluso dispone de restos del antiguo cementerio hebreo que hace años empezó a ponerse en valor en los alrededores del Castillo.

La difusión de la cultura judía en la localidad es otro de sus objetivos. Por eso, ha contactado con el ayuntamiento con tal de conseguir un espacio físico donde poder organizar conferencias que divulguen la cultura y la historia judía en Sagunt. «Antes de las elecciones municipales, pedí a Vicente Vayá que nos cediera un local. Ahora con la nueva concejala Mª Isabel Sáez, nos encontramos a la espera de que nos dé una respuesta», decía.

Además de conocer otros aspectos, Arias aprovecharía este espacio para dar a conocer la liturgia, las fiestas, la cultura, la música sefardí o el ladino, el idioma de los antiguos judíos expulsados de España.

Ser judío y residir en Sagunt

Arias confiesa que en Sagunt los únicos judíos que hay pertenecen a su familia, pero afirma que en Valencia hay más de 200 familias judías, tanto ortodoxos como de una tendencia menos estricta. En particular, él y sus tres hijos pertenecen a la rama más progresista pero admiten que tienen algunos inconvenientes a la hora de llevar a cabo su religión. «Los judíos podemos rezar de forma individual o en comunidad, pero para hacerlo de forma grupal debemos ser al menos diez personas, y debido a nuestra escasa población en Sagunt no podemos hacerlo. Con las leyes alimentarias del Kashrut, también encontramos alguna dificultad, porque nosotros no podemos comer todo tipo de carnes o de pescados», señala.

Cuando habla de la religión en su familia, insiste en que sus hijos «son mayores de edad y practican el judaísmo de forma voluntaria. La religión es un tema muy personal. Yo no puedo forzar a nadie y menos a mis hijos. De hecho, mi mujer no es judía y no participa en Janucá ni en nuestras otras tradiciones religiosas».