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Hillel el Sabio, Surgimiento del judaísmo clásico

Reseña de Hillel el Sabio, Surgimiento del judaísmo clásico. De Nahum N. Glatzer.
Por Raúl Vinokur.
En el siglo anterior a la destrucción del Segundo Templo y casi dos siglos antes de la derrota final de la rebelión frente a Roma, Hillel lideró un profundo movimiento religioso espiritual en el seno del judaísmo. Tal evento, expuesto brillantemente en este libro, preparó las condiciones para una futura y milenaria supervivencia, la de unos judíos esparcidos por el mundo, sin Templo y sin Estado.

Según puntualiza el autor —sucesor de Martín Buber en la Universidad de Frankfurt—, Hillel otorgó especial atención al mejoramiento de las personas mediante el estudio, las relaciones pacíficas con los otros y la atención a los pobres, en el marco de una aplicación indulgente de la Torá. Esta indulgencia o dulzura en la interpretación de la Ley, que prevaleció finalmente en el judaísmo, contrastaba con la lectura rigorista llevada a cabo por su oponente, Shamai. De este contraste nos llegaron numerosos registros, algunos de los cuales son citados en esta obra.

Hillel sostenía que la paz imperante en una comunidad es consecuencia de las relaciones pacíficas entre familiares y vecinos, bajo el amparo de la Torá. Sin embargo, no estaba de acuerdo en que los mejores, los más compasivos, los más estudiosos viviesen monásticamente, aislados de la vida diaria comunitaria, al modo de los esenios de su época. Había que vivir en el mundo, no crear un mundo aparte.

El autor resalta coincidencias entre el pensamiento de Hillel y el de los griegos, en especial con el de los estoicos, comparando por ejemplo la Torá con el logos, así como las consideraciones similares acerca de los conceptos de cuerpo y alma.

El cambio discursivo introducido por Hillel fue el midrash, la explicación razonada a partir de la lectura de la Torá. Hillel, dice Glatzer, no creo nuevas normas de obediencia, ya que sus enseñanzas estaban anticipadas en la evolución judía anterior a él. Su sabiduría residió en el modo de sintetizar y reinterpretar todo ese conocimiento previo.

La dimensión personal y social de la reforma introducida por Hillel se manifiesta elocuentemente en uno de sus aforismos, tal vez el más conocido:

Si yo no me ocupo de mí, ¿quién lo hará?
Si sólo me ocupo de mí, ¿qué Soy?
Y si no es ahora, ¿cuándo?

  • Glatzer, N. N. (1972). Hillel el Sabio- Surgimiento del judaísmo clásico.  Buenos Aires. Editorial Paidós. 117 p.