Rincones de Sefarad

Los conversos de Hervás, 2009

Ignacio Yáñez y Carmen Barrau/. El pueblo de Hervás pertenece a la provincia de Cáceres. Se ubica en el Valle del Ambroz, justamente al sur de Béjar. Se llega a él por la histórica y bellísima Vía de la Plata - hoy novísima autopista- que comunica en línea recta el norte con el sur de la península ibérica, discurriendo a escasos kilómetros de la frontera con Portugal.

Encontraremos información adicional en la web local: www.hervas.com.

 Esta vía fue la que usaron los sefardíes supervivientes del holocausto del año 1391, que instigara el arcediano y canónigo Ferrán de Écija, perteneciente a la Archidiócesis de Sevilla, a través de sus maléficos y diabólicos sermones. Ferrán -con la mirada callada de su Arzobispo- insuflaba, desde los púlpitos de las iglesias de Sevilla y Córdoba, odio, venganza y palabras mortíferas contra los sevillanos que profesaban el judaísmo, inculpándolos de todos los males existentes en Castilla.

El Pogrom de 1391 contra los judíos de Sevilla terminó con el asalto a su barrio, destrucción de hogares y lojas, matanza indiscriminada y huida de casi todos los habitantes de la judería que pudieron sobrevivir al asalto de las masas instigadas por el odio del arcediano Ferrán Martínez. [Más información: www.artehistoria.jcyl.es]

Este hecho dio lugar al asalto inmediato de la judería de Córdoba y, posteriormente, del resto de las de Castilla. La Inquisición aún no estaba actuando contra los judíos, pero estos hechos relatados originaron los protomártires de aquella maléfica institución responsable de las torturas, discriminación, destierros, confiscaciones y muerte de miles de súbditos castellanos, por el solo hecho de no profesar sus creencias. [Más información: es.wikipedia.org]

Los supervivientes pusieron generalmente rumbo hacia el norte. Caminaban paralelamente a la raya de Portugal y se asentaron mayoritariamente en las sierras de Sevilla, Huelva y Baja Extremadura.

 Otros subieron más y llegaron al Valle del Ambroz, Hurde y Batuecas. Muchos se adentraron en Portugal, especialmente en los pueblos de la Sierra del Destierro, de la Estrella y de Braganza, lugares altos y recónditos, donde también confluyeron otros castellanos de religión judía que tuvieron que salvar su vida y provenían del área de Zamora, Asturias e incluso Galicia. De esta forma, la frontera hispano portuguesa, desde la Sierra de Huelva hasta el río Tuy, se fue poblando de los supervivientes sefardíes que se situaban en localidades cercanas a la frontera para trasladarse a través de ella en caso de persecución. La web de Fregenal da buena cuenta de ello: www.fregenal.org.
[Foto: la Vía de la Plata, entre Andalucia y Baja Extremadura].

 De esta forma llegaron a Hervás los primeros sefardíes. Allí tuvieron buena acogida y por años vivieron en una judería cada vez más pujante a la vez que codiciada por señoríos cristianos cercanos, quienes de forma continua manifestaban su deseo de adquirir su tierras cultivadas y fértiles de frutas y hortalizas.
[Foto: Huertas regadas por el Rio Ambroz, testigo de la forzada emigracion de los judíos de Sevilla a Hervás]

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 Por más de tres generaciones vivieron aceptablemente estables hasta que hubieron de huir hacia Portugal, pues la Inquisición cada vez les presionaba más, mientras que la Corona Portuguesa no ponía objeciones -inicialmente- para que se asentaran en su reino los judíos castellanos, los cuales eran profesionales, comerciantes y agricultores de alta reputación y rectitud. Buena prueba de ello es el excepcional caso de Belmonte, Portugal, que hemos visitado en nuestro recorrido y cuya crónica enviaremos próximamente.

Pero su estancia en Portugal se quebró pues el Rey portugués hubo de aceptar la obligada “purificación de judíos” que les exigieran los Reyes Católicos como condición previa a la boda del infante Alfonso de Portugal con la Princesa de Asturias, su hija Isabel de Castilla, 1470-1498, quien a su muerte casó con su primo Manuel, que sería rey de Portugal, y muriendo en el parto de su hijo.

Pese a estas circunstancias, la monarquía portuguesa no quería desprenderse de la cualificada emigración judía, la cual había dado un notable impulso económico e intelectual a Portugal. Y propuso una forma curiosa a los judíos españoles: si se bautizaban, en dos décadas tenían inmunidad y no podían ser molestados por causa de religión. Muchos así lo hicieron, aunque realmente seguían la ley de Moisés, y de estos, algunos volvieron a sus pueblos originales de Castilla, creyendo que con su partida de bautismo iban a ser respetados y sus posesiones devueltas.

 Este fue el caso de algunos conversos de Hervás. Retornaron a su pueblo y las autoridades, al no fiarse de ellos, no les devolvieron casa y propiedades, confiscaron sus bienes y secuestraron sus propiedades, ente ellas la sinagoga de la calle llamada de los “rabileros” (seguidores del rabino), conflicto que se zanjó parcialmente cuando el Obispo de Plasencia posteriormente les obligó a fundar una hermandad bajo la Ley Canónica Católica, devolviéndole así una casona perteneciente a la antigua comunidad judía para que allí tuviera la sede la Hermandad de Nuestra Señora de las Aguas Vivas, sede de los conversos. Unos se asimilaron con el tiempo, otros se convertirían en criptojudíos y otros se verían obligados a penalidades por juicios inquisitoriales. Marciano de Hervás es un investigador actual que se ha ocupado en estudiar textos importantes de esta localidad. Se puede consultar en su excelente web de Estudios Judaicos: www.imaginason.com/estudiosjudaicos
[Foto: juderia de Hervás, antigua propiedad de la comunidad sefardi]

Quinientos años después, el pueblo de Hervás ha comenzado a recapitular su historia para que hechos como este no vuelvan a ocurrir. Durante varios días, en los inicios del mes de julio, el pueblo entero participa en una obra de teatro desarrollada en el bellista escenario real de la ribera del Río Ambroz, donde niños y mayores interpretan magistralmente el libreto.

Ver vídeo: La estrella de Hervás



Placa recordatoria de mármol en idioma hebreo Embellecimiento en la puerta de un restaurante: La estrella de David


A todo el nomenclator de la Juderia se le ha añadido la estrella de David
Empedrado usual: La estrella de David preside la calle


En él se narran los amores entre la hija de un hacendado sefardí y un cristiano, ambos de Hervás, entremetiéndose las presiones y pretensiones del Duque de Béjar para comprar las tierras del sefardí y la negativa de éste. Todo ello da lugar a escenas de amor y sangre que terminan con la matanza de la sefardí y el cristiano.

Ver vídeo: La fiesta de los conversos (2008)



Representacion de la Estrella de Hervás. Los vecinos son los actores y la calle, el teatro
Pancarta anunciadora de la "Fiesta de los conversos"


Igualmente se dio un magnifico concierto de música sefardí ejecutado por dos excelentes músicas de Azuaza. Hubieron mercadillos medievales y el grupo cultural “La Karamba” realizó una visita guiada por la judería para que los visitantes oyeran de viva voz la vida y sucesos de la comunidad judía de Hervás y sus sucesores conversos.

Ver vídeo: Visita guiada a la judería de Hervás


Carmen Jiménez y Luisa Molina, excelentes voces e instrumentos medievales que nos deleitaron con más de una decena de piezas sefardies
Interpretes de La Karamba, recrean los momentos hebreos de Hervás, cantando canciones descubiertas por la investigadora Cohen de Canadá


 Hervás luce en sus calles muchas alusiones a su pasado judío enorgullecedor de él. Muchas calles están empedradas con la estrella de David e igualmente rejas y puertas. Incluso el pueblo tiene una magnifica hospedería rural , “Beit Shalom” [www.beitshalomHervás.com ] y un excelente restaurante sefardí, “Sabores Lejanos”, cuyos propietarios son el acogedor matrimonio formado por el español José Vera y la israelí Abigail Cohen, presencia actual de la convivencia que fue rota por la iniquidad inquisitorial de los hijos de Torquemada aun hoy no extinta.

Para mi, fue conmovedor oír los aplausos y vítores a las interpretaciones sefardíes, dentro de lo que ayer fue un templo de la orden dominica, cuyos miembros firmaron miles de sentencias contra los “españoles judaizantes”.

Recordaba al oír el tañer del laúd, las penurias, saqueos y confiscaciones pasadas por los de Hervás en el destierro de Sevilla. Y más tarde su obligado viaje a Portugal con su regreso, otra diáspora más urgida por las ordenes de predicadores y episcopos de la incuria.

 ¡Qué contraste! Hoy la iglesia permanece cerrada porque ya nadie asiste a ella y solo se abre en ocasiones como esta, donde los de Hervás recrean su pasado integralmente, con su cabeza alzada y el alma abierta para compartirla con los visitantes. Antes, se oían campanas tocando a muerto y el fraile de blanco predicaba el final de la Torah. Hoy, ya no hay frailes. Y solo se oye la voz de las de Azuaga recordando las canciones sefardíes de los abuelos de ayer. ¡Paradojas de la historia!

Hervás es ejemplo vivo de lo que está aconteciendo en estas tierras cuando la verdad se pone en movimiento. Andar en la verdad es el camino para conciliar nuestro ayer con la convergencia del mañana.

Crónica del Dr. Ignacio Yáñez. Fotos de Ignacio Yáñez y Carmen Barrau.