Rincones de Sefarad

De visita a Toledo, con Jaime Einstein y Samuel del Coso

Jaime Einstein/. El pasado fin de semana tuve el inmenso placer y privilegio de visitar a la milenaria ciudad de Toledo... la Jerusalem Ibérica... en la grata compañía del presidente de Tarbut Toledo, don Samuel del Coso. En previas visitas a esta antiquísima ciudad, ya había visitado sitios de obvio interés judáico como lo son las Sinagogas del Tránsito (Museo Sefardí) y la de La Blanca.

Esta vez, gracias a los profundos conocimientos de Samuel del del Coso, pude ver otros aspectos menos conocidos del Toledo sefardí... menos obvios, pero no menos interesantes.

La vieja judería toledana está construida encima de complejísimas redes de túneles, algunos de los cuales son utilizados hoy día por comercios de productos típicos de la ciudad como galerías de exhibición.  Algunas de estas galerías subterráneas contienen restos de lo que fueron mikves (baños rituales judíos) particulares... ya que al parecer las familias más pudientes de la judería tenían estos baños, para uso propio, en los sótanos de sus mansiones.  Este Toledo subterráneo también podía ser utilizado por los cripto-judíos para continuar practicando los ritos de su religión, cuando su práctica abierta fue proscripta y perseguida por la iglesia.

El Río Tajo, que en su curso por Toledo generalmente es manso y de bajo volumen, parecía un torrente imparable, gracias a las copiosas lluvias que han estado saturando a España en este invierno.  Ver a este inesperado Tajo, en su pleno poder, fue más un encanto de la visita.

A través de los ojos de Samuel del Coso, el visitante ve detalles que se le escapan a los viajero no iniciados en los misterios toledanos. Descubrí, por vez primera, las verdes cruces de la fatídica "Santa" inquisición, que todavía "adornan" las fachadas de ciertas casonas donde funcionaba el "santo oficio".  Algunas de las mansiones de los judíos toledanos más distinguidos, todavía muestran huellas de las mezuzot que lucían sus dinteles.  Samuel explicó el significado de las cadenas que "engalanan" la fachada lateral de la Catedral de Toledo... primada de España:  cadenas que portaban los desdichados esclavos musulmanes traídos a Toledo durante los últimos capítulos de la Reconquista.

La famosa Plaza Zocodóver, hoy día centro de la vida de la vieja ciudad, tiene un arco denominado "Arco de la Sangre", que se ganó este nombre porque allí se le daba la última oportunidad a aquellos que iban a ser quemados en los "autos de fe" en la plaza, a aceptar el catolicismo... lo que permitiría que fueran agarrotados antes de ser quemados en la pira.

Este Toledo de esplendoroso sol, y aterrorizantes tinieblas, sólo puede ser degustado plenamente, en la grata compañía de alguien como Samuel del Coso, que conoce y ama profundamente a esta misteriosa y apasionante ciudad.


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