Apostamos por llevar las actividades allá donde están los amigos de la cultura judía. Por eso nos gustan las giras: son itinerarios culturales que nos permiten llevar una misma actividad a varias ciudades de la red Tarbut Sefarad.

Segura en América

Emoción incontenible en Santiago de Chile

{rokzoom album=|ter|}components/com_joomgallery/img_pictures/sefarad_89/actividades_119/segura_en_amrica_120/santiago_chile_20091119_1551090058.jpg{/rokzoom} La presentación del libro "Raíces chuetas, alas judías" en el Centro de Estudios Judaicos de Santiago de Chile fue, si cabe, la más numerosa y exitosa de toda la gira que el escritor mallorquín viene realizando por Sudamérica y que finaliza este viernes. En un bellísimo salón de actos de la sede de B'nai Brith y ante un numeroso auditorio -los encargados tuvieron que habilitar asientos porque algunos asistentes tenían que quedarse de pié, Segura contó con voz ronca 
-no tanto por la emoción como por el catarro que estos días viene arrastrando- su experiencia como chueta y su larga trayectoria hacia las puertas de Sion.

Previamente, había sido presentado por Ana María Adler, directora del mencionado centro, quién hizo una semblanza del escritor mallorquín. Cuando Segura finalizó su larga alocuación, estalló una sonora y prolongada salva de aplausos.
{rokzoom album=|ter|}components/com_joomgallery/img_pictures/sefarad_89/actividades_119/segura_en_amrica_120/santiago_chile_20091119_1458227400.jpg {/rokzoom}{rokzoom album=|ter|}components/com_joomgallery/img_pictures/sefarad_89/actividades_119/segura_en_amrica_120/santiago_chile_20091119_1492075273.jpg {/rokzoom}

La mayoría de los asistentes tenían los ojos humedecidos por la emoción. Como colofón, la señora Adler entregó a Miquel Segura un certificado según el cual, B'nai Brith sembrará cuatro árboles en la tierra de Israel, como testimonio de la irrefutable pertenencia del periodista mallorquín al Pueblo Judío.

Posteriormente, se sirvieron café y jugos de frutas, lo que contribuyó a alargar el acto hasta pasadas las 11 de la noche. Para Miquel Segura fue una noche plagada de emociones, puesto que entre los asistentes pudo ver y abrazar al rabino Elisha Salas, con quién había compartido momentos inolvidables en Barcelona y Oporto. Ambos se fundieron en un abrazo y se prometieron mútuamente que su próximo encuentro, si D-os lo permite, será ya en Eretz Israel.