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Carta del presidente de Tarbut Málaga

FRANCISCO BUENO
 Queridos amigos de TARBUT SEFARAD,

Os puedo asegurar que desde siempre he sentido una enorme admiración y un profundo cariño al pueblo judío y en concreto a nuestros hermanos sefarditas. Sería muy largo contaros cuántas reminiscencias, cuántos recuerdos, cuánta cultura popular queda en un español cristiano como yo de un pasado remoto pero que forma parte de nuestra vida misma. Estoy seguro de que los españoles de hoy seríamos muy diferentes de no haber tenido una influencia tan clara y profunda del mundo judío.

Mi madre, por poneros un ejemplo, en un pueblecito pequeño y humilde de la provincia de Granada, limpiaba su casa, lo dejaba todo reluciente para el sábado, tanto que decía una frase que todavía recuerdo:

-Voy a hacer sábado.

Muchos años después, recibimos en nuestra casa de Málaga a una familia de judíos sefarditas, nacidos en Milás, Turquía, fijaos qué contrasentido, a unos españoles que no conocían España. Y mi asombro era inmenso al escucharles hablar el ladino, o al comprobar que sus costumbres son nuestra costumbres, sus comidas iguales a las nuestras y su añoranza se palpaba claramente cuando me contaban que su madre les cantaba cuando eran niños algo que a todos los granadinos emociona escuchar:

Granada, Granada mía,
ya no volveré a verte
más en la via (vida)


Precisamente empujado por una curiosidad infinita comencé a estudiar esa historia tan cercana y al par tan lejana, compré muchos libros, los leía con avidez y enseguida me ponía a escribir para que mis hijos no tuvieran en su cultura una laguna como la mía. Como resultado de esa búsqueda tengo una gran biblioteca de tema sefardí, no solamente de libros que se pueden adquirir en librerías sino también de otros antiquísimos que tuvo que leer y fotocopiar en la Biblioteca Nacional de Madrid, por ejemplo.

Y para mis hijos y mis amigos dejé un libro titulado “LOS JUDIOS DE SEFARAD. DEL PARAISO A LA AÑORANZA”, que les cuenta esa historia tan increíble, porque al par que les narraba unos hechos históricos les intentaba llevar a esos mundos, a escuchar a unos poetas inmensos, a sentir el miedo a las persecuciones, o la angustia de la expulsión de Separad, convertida por ellos en otra Tierra Prometida.

Queridos amigos, me tenéis a vuestra disposición, con mis pocas fuerzas y mis muchas flaquezas, pero desde luego con un inmenso respeto y cariño.

Un fuerte abrazo.

Francisco Bueno