ZAMORA

De las sinagogas zamoranas

Por María Antonia Muriel [Tarbut Zamora]
Si hacemos caso a la tradición oral y la historiografía local en Zamora pudo haber de tres a cinco sinagogas: La judería vieja o de la Puebla del Valle contó con sinagoga, lo que no está muy claro es si hubo una o dos. Unos la situaron en la actual Calle de Ignacio Gazapo, frente al río y cerca del puente de piedra. Otros la localizaron más centrada en la judería, en un contorno situado entre Santa Lucía, Santa María de la Horta y San Leonardo, con estos datos cabe la duda de si hubo una o dos sinagogas... Otra posible sinagoga pudo haber estado en la Calle Moreno y otra en la Puebla de la Vega. La sinagoga de la judería nueva, del Barrio de la Lana o Barrionuevo era la única, que hasta hoy, estaba documentada.

 

“De Abrahan e Simuel su hermano treynta e çinco maravedies de fuero por dos casas que fueron de Benito Rodrigues en esta manera por las dichas casa veynte e çinco maravedies e por el corral que esta a par de la synoga seys maravedies e por el corral que esta junto del quatro maravedies que son los dichos treinta e çinco maravedies a pagar por el dicho...”. (A. H. P. Caja 1117/16)

En 1492, después de la expulsión, los Reyes Católicos hacen donación del edificio sinagogal al Concejo de la ciudad para edificar una iglesia en honor de San Sebastián. Al año siguiente, no se sabe muy bien porque, hacen donación del mismo a los cofrades de la cofradía de San Sebastián para que hagan un hospital para acoger a los pobres y otras miserables personas. Hoy tal edificio no existe, aunque hay pruebas de la existencia de una iglesia o ermita de San Sebastián, que al parecer estaba cerca de la puerta de Santa Ana. Existe un documento que especifica el gasto que supuso su construcción que debió ser, aproximadamente, entre los años 1505 y 1507.

Sea como fuere en 1500 todavía existía dicha sinagoga:

“de las casas en que vive Alonso aguadero junto cabe la synoga que son de la de Reynoso que vive en Toro, que fueron de Mose Abenbaça dis y ocho maravedies...” (AHP caja 1117/16)

En 1502 el Concejo acuerda mandar una carta a Lázaro Gómez, procurador de la ciudad en las Cortes de Toledo para jurar como heredera a doña Juana, en la que se dice:

“Acordaron una carta para Lasaro Gomes sobre la synagoga de que sus altesas hisieron merçed a los cofrades del señor Sant Sevastian para haser espital la qual agora dis que tienen vendida al dean de que viene perjuysio a la çibdad que suplican a sus altesas que manden dar su sobrecarta para que se guarde lo contenido en la primera carta (la que es concedida al concejo) y no se haga mudança”. (AHP Libro de Actas del año 1502 día 18 de abril)

Entre 1505 y 1510 se lleva a cabo una remodelación urbanística en Zamora y entre las obras destaca la construcción de la iglesia de San Sebastián. Ladero Quesada M. F. fecha el comienzo de la iglesia en 1506 y los gastos por la obra entre 1506 y 1507 los cifra en torno a unos 40.000 maravedíes, cifra a todas luces insuficiente sino fuera por la posibilidad de la reutilización de los materiales de la propia sinagoga. De hecho en piedra sólo aparecen los gastos de “piedra del arco” por un valor de 816 mrs., y será el cantero el que se lleve la mayor parte de presupuesto con 8.000 mrs.

Esto es lo que conocemos documentado de la que fue sinagoga mayor sita en la judería nueva. Sobre las otras sinagogas no hay documentación escrita, ni testimonios arqueológicos que puedan probar ni su localización ni su existencia.

Pero en el libro de Acuerdos del Consistorio L/2 del Archivo Histórico Provincial de Zamora del año 1501 del día 29 de enero que fue viernes se dice:

“En la dicha çibdad viernes 29 de enero del dicho año estando en consystorio el dicho señor coregidor e licenciado e Gerónimo Vaca e Alonso Ordoñes e Luys de Mella e Garçia de Ledesma e Alonso de Masariegos e Juan de Porras regidores.
Acordaron que de aquí adelante todas las penas que se pudieren aplicar de las fieldades e de otras cosas sean para haser una casa de carneçería donde era la synoga vieja e que lo que rentare la renta de las dichas penas sea para la dicha casa porque donde agora se mata es muy dañoso para la carne e para la çibdad.”

Si examinamos con detenimiento el documento dice: “donde erael verbo en pasado nos indica que en esta fecha ya no existía, y la denominación “sinagoga vieja parece hacer referencia a que había otra nueva. Es posible, por tanto, que se refiera a la sinagoga que debió haber en la judería vieja, que sin saber la localización exacta, hemos visto que se situaría en las inmediaciones de San Leonardo, Santa María de la Horta y la plaza de Santa Lucía, plaza en la que se ubicaron las carnicerías de la ciudad, junto a la plaza de San Juan de Puerta Nueva.

María Antonia Muriel
Tarbut Zamora